Chile. Mis hijos necesitan un techo

Por Luis Casado y Andrés Figueroa Cornejo

Raras veces encuentras a la vez tanta dignidad, tanto pudor, tanto esfuerzo, tanta honestidad.

Quienes aquí hablan, cuentan en sus propias palabras el calvario que les llevó a resolver su problema de vivienda -mis hijos necesitan un techo- por medio de la lucha social.

El mundo en que viven, en el que la alegría ya vino, les negó todo: salud, educación, trabajo, un techo. Entonces buscaron la solución por sí mismos. Se “tomaron” un terreno baldío y construyeron sus propias casas con sus propias manos y sus propios -escasos- medios.

La respuesta es brutal: la inmobiliaria -que contaba obtener lucro a partir de la miseria ajena- echó mano a la Justicia, esa que fue concebida y estructurada para defender a los poderosos.

La Justicia hizo Justicia (no te rías…) y falló que esos pobladores del Campamento Placilla de San Antonio deben ser desalojados.

En caso necesario, visto que se trata de “Justicia”, la inmobiliaria puede contar con el apoyo de fuerzas de Carabineros.

Lo demás… te lo cuentan estas Madres Coraje y un obrero enfermo que se va curando “gracias a Dios”.

Fernanda Quinteros, pobladora, madre trabajadora


Constanza, pobladora madre de dos niños


Fernanda, pobladora jefa de familia


Marco, obrero sin trabajo


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