Colombia. ELN: Rebeldes contra el sistema
Y para que la rebelión contra este sistema contrario a la vida sea eficaz, necesita ser masiva, organizada, unida y determinada, como lo fueron los tres meses del Estallido Social de 2021.
Y para que la rebelión contra este sistema contrario a la vida sea eficaz, necesita ser masiva, organizada, unida y determinada, como lo fueron los tres meses del Estallido Social de 2021.
Pasaron casi inadvertidas las declaraciones hechas – a principios de octubre – por el embajador de Ucrania en Chile, Yurii Diudin, en las que señaló que con el canciller chileno, Alberto van Klaveren, han conversado sobre la posibilidad de que el Presidente Boric visite Ucrania el próximo año, quien estaría muy interesado de ir.
Como ya es sabido, desde que estalló el conflicto entre Ucrania y Rusia, en febrero de 2022, el presidente Boric no ha logrado mantener una postura neutral, y desde un comienzo ha inclinado su balanza hacia Ucrania, sosteniendo una buena relación con Zelensky desde sus primeros contactos telefónicos.
Sintentizando, de manera muy general, dichas alternativas le apuestan al ordenamiento territorial popular, el autogobierno comunitario y a la movilización social permanente para que llegue el día en que seamos las comunidades quienes decidan el futuro y no las multinacionales junto a sus aliados locales.
Para ello es fundamental tensionar al gobierno, desbordarlo, superarlo por la izquierda. Esa tarea no le toca a quienes solo quieren reformas que redistribuyan riquezas mientras se garantiza la perpetuidad del sistema capitalista, y se construye ingenuamente, un país donde explotados y explotadores puedan vivir armónicamente.
En nuestro país, es evidente que la pobreza y el hambre seguirán creciendo, mientras sigamos esclavos de pagar los intereses de la Deuda Externa.
El camino es largo, pero debe ser sostenido a diario, sirviendo al pueblo de todo corazón.
El gran desafío de demócratas y republicanos será entender un mundo que dejó atrás la mitología del Manifest Destiny que sustentó la noción de shaping the World, la disuasión y el containment de la Guerra Fría, pasado que representa apenas un anacronismo, pues entonces la capacidad ofensiva que implica la política exterior de EEUU es una noción aún mucho más potente pero de riesgos incalculables.
Tras la crisis eléctrica en Cuba y las secuelas de un huracán, cuyas consecuencias se ven agravadas por los impactos de un bloqueo brutal de más de seis décadas, el siempre solidario pueblo cubano necesita nuestra ayuda. Varias campañas están recaudando donaciones en este movimiento internacional de solidaridad con Cuba.
La aprobación del plebiscito sería un triunfo espectacular de los trabajadores explotados, oprimidos y jubilados, colocaría el conflicto de clase en el centro y sería un estímulo a la participación organización y conciencia política. Un avance en la acumulación de fuerzas en el campo popular. Le pondría un límite al desprecio tecnocrático del próximo gobierno sea del signo que sea. Y si nos toca perder preferimos estar de este lado de la trinchera junto a los trabajadores oprimidos y explotados que resisten el embate patronal.
El neoliberalismo, desde sus orígenes, es el resultado de una opción propiamente fundacional: la opción de la guerra civil. Y esta opción sigue siendo hoy, directa o indirectamente, la que dirige su orientación y sus políticas, incluso cuando estas no implican el uso de medios militares.