Chile. De la nacionalización del cobre a la ley minera
En definitiva, pese a la declaración constitucional, el Estado de Chile pasa a tener la nula propiedad, o propiedad eminente del Estado de las minas.
En definitiva, pese a la declaración constitucional, el Estado de Chile pasa a tener la nula propiedad, o propiedad eminente del Estado de las minas.
Gane quien gane en Siria o en cualquier otra región del mundo, hoy por hoy pierden los pueblos. La situación es tan, pero tan terrible, que no da ni siquiera para celebrar la caída de un tirano, porque ya hay otros similares prestos a tomar el relevo.
Esta que parece una democracia en un sentido estricto por tener votaciones cada dos años y medio, no es otra cosa que una dictadura que ya no utiliza a gorilas uniformados para instaurar un régimen de angustias, persecución y miedos.
La resistencia, a la vez que es confrontación, también es un acto de creación de unidad y de esperanza. Y en esa creación colectiva reside nuestra verdadera posibilidad de liberación.
Podría esperarse, dado todo lo anterior y que en nuestro actual gobierno los principales ministros son todos destacados dirigentes de partidos de la ex Concertación, que una nueva delegación del antiguo Frente Nacional (hoy, Agrupación Nacional) que nos visitara expresara también una gran sorpresa -¡ya que, además, ahora se encontraría con un gobierno con varios ministros comunistas!- al constatar que en materias económico-sociales ellos continúan estando más a la izquierda que nuestra “centro-izquierda”…
Los “acontecimientos futuros” de Fanon son ahora nuestro presente. También lo es la expectativa de Adamou Sékou, de Sawaba, que en 1958 dijo: “De Téra a N’guigmi, el canto de la independencia debe resonar en todos los pueblos”. La independencia, decía, “es el fin del colonialismo retrógrado, con su economía esclavista, sus despojos, sus injusticias sociales. Es el fin del cálculo de valores basado en la pigmentación de los seres humanos. Es el fin de los prejuicios. Es la resurrección de nuestro pueblo”.
Y en Chile no es posible estar ajenos a exigir que el nazisionismo, esta entidad israelí ocupante y colonizadora cumpla el derecho internacional, lo que nos obliga a no generar acuerdos con criminales y terminar con aquellos ya establecidos en todos los ámbitos. Aplicar desde ya como sociedad la adscripción a la campaña global de Boicot, Desinversión y Sanciones que efectivamente castigue al ente criminal israelí y permita generar un apoyo significativo en el camino de la autodeterminación para el pueblo palestino.
Mesa I: La tormenta: el crimen, el verdugo y las víctimas.
Finalmente, el enfoque cortoplacista de la Política Migratoria se refleja en frases como la del presidente Boric ante la Asamblea General de la ONU en septiembre de este año, cuando afirma que “Chile no está en condiciones de recibir más migrantes”.
El triunfo de Donald Trump implica un ascenso de la ultraderecha global y un espaldarazo para Milei, en un marco de agotamiento del régimen de acumulación neoliberal que como contrapartida ingresa en su fase más retrógrada. Lo que varios autores denominan ahora “aceleración reaccionaria”.