La traición a Gaza, otra vez
“Están viviendo en el infierno”, dijo Trump, sentado junto al hombre que ordenó bombardear al infierno, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.
“Están viviendo en el infierno”, dijo Trump, sentado junto al hombre que ordenó bombardear al infierno, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.
“Estados Unidos va a tomar el control de Gaza. Seremos los dueños y nos haremos responsables de desmantelar todas las bombas sin explotar, de nivelar el lugar y deshacernos de los edificios destruidos”
El presidente norteamericano, por medio de las redes sociales, advirtió sobre el mayor escándalo de la historia. Añadiendo que «parece que miles de millones de dólares han sido robados en la USAID, y otras agencias, gran parte de ellos destinados a los medios de noticias falsas como un ‘pago’ para la creación de buenas historias sobre los demócratas». «Los demócratas no pueden esconderse de este. ¡Demasiado grande, demasiado sucio!».
La Administración de Trump en su afán revanchista contra sus rivales del Partido Demócrata destapó, sin duda, un secreto a voces, que por lo menos desde el inicio de la Guerra Fría determinó lo esencial de la política exterior estadounidense. Todas las decenas de guerras e invasiones practicadas por el ‘Imperio del Bien’ después de la Segunda Guerra Mundial, contra los gobiernos desobedientes, tuvieron su etapa previa, ‘híbrida’ como dicen ahora, es decir, un trabajo de desestabilización interno.
Ambos regímenes, estadounidense e israelí, buscan la ampliación de su Lebensraum (su espacio vital), al estilo del régimen nacionalsocialista alemán, que les permita alcanzar su delirio de grandeza, anexionando territorios que no les pertenecen, ocupando, colonizando, exigiendo la venta de tierras o fusionar países, que en el caso de Trump implica presionar a Canadá, Dinamarca y cuando se trata del régimen judeo israelí, ejecutar crímenes de guerra y lesa humanidad para anexionar territorios en Palestina, El Líbano y Siria, fundamentalmente.
«El hecho es que los militares ucranianos están vendiendo un gran porcentaje, hasta la mitad de las armas que les enviamos. La mitad. Y no estoy adivinando sobre esto. Lo sé a ciencia cierta, ¿de acuerdo?», afirmó.
El abogado de 49 años no es un novato en los pasillos de la Casa Blanca, trabajó en el Departamento del Tesoro durante el Gobierno de George W. Bush y como director principal para Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional durante el primer mandato de Trump.
En septiembre del año 2022 fue destituido de su cargo como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) acusado de favorecer económicamente a su jefa de gabinete con la que mantenía una relación sentimental: se llama Mauricio Claver-Carone, y hoy es el encargado del Departamento de Estado para América Latina del gobierno de Donald Trump. Que alguien nos ayude!
Los socialistas no pueden olvidar jamás que el imperialismo norteamericano – de conjunto con las fuerzas más reaccionarias del país que hacen gárgaras con la palabra democracia -, financiaron y realizaron todo tipo de boicot y atentados dirigidos a generar las condiciones para derrocar al legítimo Gobierno de la Unidad Popular.
«Fui salvado por Dios para hacer a América grande nuevamente… Para los ciudadanos de EEUU el día de hoy es el día de la liberación… Espero que mi elección sea recordada como la más grande y trascendental en la historia de nuestro país».