Asfixiar la economía de Cuba, principal objetivo de Estados Unidos
por Arthur González.
por Arthur González.
La designación del general chileno Eduardo Valdivia como comandante adjunto de Interoperabilidad del Ejército Sur de EE.UU. (Usarsouth), oficializada el 22 de abril en Fort Sam Houston, Texas, profundiza la subordinación del Ejército chileno al imperialismo estadounidense.
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, concedió este viernes una entrevista a CBS News, en la que afirmó que Moscú, con la mediación de EE.UU., está listo para un acuerdo sobre Ucrania, pero que es necesario ultimar algunos detalles.
Francisco Martorell, que en algún momento utilizó su pluma en defensa del pueblo saharaui, se ha convertido él y su medio en un pasquín de apoyo a las pretensiones coloniales de Marruecos.
También, el 21 de marzo pasado, el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense confirmó que revocará el «parole humanitario», un permiso migratorio que permite residir y trabajar temporalmente en EEUU, a cerca de 530.000 personas migrantes provenientes de Cuba, Haití, Venezuela y Nicaragua. Washington advirtió que el beneficio expirará el 24 de abril.
El presidente de EEUU libra una batalla ideológica contra instituciones culturales como universidades, museos, medios de comunicación, colegios e incluso el poder judicial, por las que la Administración pasa su máquina coercitiva para castigar a sus enemigos
Ante la guerra comercial y arancelaria desatada por la administración Trump hacia Occidente, y principalmente hacia China, deseamos, aunque no somos economistas, plantear la premisa que esta guerra de impuestos, violatoria de las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y afectando gravemente la estabilidad del orden económico internacional, pueda estar perjudicando a los mismos EEUU.
A los países subdesarrollados (ahora nos llaman “los del Sur”), que hemos sufrido las agresiones del imperio antes y ahora, y hemos procurado defendernos de ellas como hemos podido, nos tiene que quedar muy claro que esta -de las comunicaciones- es la vía contemporánea predilecta para ejercer el dominio.
por Arthur González.