Palestina, el imperio y la política del mal menor
Hace escasamente un mes, la nueva candidata a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Demócrata, Kamala Harris, recibía sonriente a Netanyahu, después de que fuera ovacionado en el Congreso norteamericano. En un siniestro espectáculo que quedará por siempre en la ya dañada memoria histórica universal, el líder sionista recibió el aplauso del ala republicana y de parte importante del propio partido demócrata.









