¿Puede el capitalismo global aguantar?
«Nuestra supervivencia requiere que luchemos una batalla por el poder político; arrebatar el poder a las multinacionales y sus agentes políticos, burocráticos y militares antes de que sea demasiado tarde».
«Nuestra supervivencia requiere que luchemos una batalla por el poder político; arrebatar el poder a las multinacionales y sus agentes políticos, burocráticos y militares antes de que sea demasiado tarde».
Originalmente publicado en Cuba por Siempre:
Rusia revela nuevos detalles sobre proyectos de armas biológicas en Ucrania y su relación con EE.UU. El teniente general Ígor Kiríllov, jefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia, ha revelado a nuevos participantes de los proyectos estadounidenses de armas biológicas…
La academia a menudo presenta a Émile Durkheim como un sociólogo que proporcionó ideas atemporales. Pero su sociología es inseparable de los amargos conflictos de clase de la Tercera República francesa y de su profunda hostilidad al cambio revolucionario.
Espero que nuestro gobierno (hoy, Gabriel Boric Font) se instruya debidamente sobre este asunto (no sólo a través de opiniones de ignorantes y ambiciosos parlamentarios menguados fácilmente por la cocina y atenciones dadivosas marroquíes) y decida, por fin, reconocer oficial y diplomáticamente a la República Árabe Saharaui Democrática.
El texto que sigue a continuación pertenece al escritor y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini y apareció en la revista Tempo un 4 de enero de 1969. El artículo integra una columna que Pasolini escribía habitualmente para ese medio de comunicación, bajo el nombre de «El Caos». Se refiere a la Navidad y fue escrito al calor de una época, pero aún guarda una evidente actualidad.
Durante la pandemia, cuando la mayor parte del mundo experimentó una dramática pérdida de sus medios de subsistencia, los diez hombres más ricos del mundo duplicaron sus fortunas.
El valor del trabajo, por consiguiente, es el equivalente del tiempo de trabajo socialmente necesario para reproducirlo, o dicho de otro modo lo que cuesta producir y mantener vivo al currante cuya fuerza de trabajo se transa en el mercado. En los días de nuestra enceguecedora modernidad a ese valor le llaman salario.
El Libro de los pasajes de Walter Benjamin proporciona una contrahistoria de París en el siglo XIX y ofrece un vívido retrato del caos revolucionario y la sangrienta desaparición de la Comuna de París.
El apoyo de Hayek a Pinochet o a Salazar, y antes el de Mises al fascismo, encajan en una concepción globalmente muy reaccionaria. Para esta gente la libertad primordial a defender es la del mercado y la de la propiedad privada del capital.
por Guadi Calvo A casi dos meses de la violenta represión en N’Djamena, la capital de Chad, que dejó, según el gobierno, cincuenta muertos, 300 heridos y 621 detenidos; mientras la oposición denuncia que son 200 los muertos y 300 heridos y unas 1200 las detenciones. Además de 83 menores, que fueron liberados tras más…