José Mujica, maestro de la ambigüedad
En la primera década del nuevo siglo, su figura representó para muchos la gran esperanza de que un segundo gobierno del FA ejecutara un ansiado giro a la izquierda. En los cinco años en los que ejerció la presidencia de la república se abocó a destruir minuciosamente esas expectativas. Su gobierno estuvo muy lejos de ser bueno. Signado por la improvisación y la torpeza, fue un desastre casi sin paliativos.









