Malatesta: sobre el fascismo al poder

El ascenso del fascismo debe ser una lección para los socialistas legalistas, quienes creían, y ¡ay! aún creen que podemos derrocar a la burguesía por los votos de la mitad más uno de los votantes, y no quisieron creernos cuando les dijimos que si alguna vez alcanzaran una mayoría en el parlamento y quisieran — sólo por hacer suposiciones absurdas — implementar el socialismo mediante el parlamento, ¡les patearían el culo!

Opinión: Euskal Herria. Txiki, Otaegi y el marxismo vasco

«Al principio, el patriotismo y no el comunismo me condujeron a tener confianza en Lenin y en la Tercera Internacional. Paso a paso, a través de la lucha, estudiando el marxismo-leninismo a la vez que participaba en actividades prácticas, gradualmente llegué a la conclusión de que sólo el socialismo y el comunismo podían liberar a las naciones oprimidas de la esclavitud.»[1]  

Chile. A 52 años del golpe de Estado, tarda en llegar la primavera

Alicia Lira, notablemente afectada por los gases policiales, dijo que «quiero señalar al gobierno, al Ministerio del Interior, que aquí nos tiene arrinconada la represión de carabineros, en unos pocos metros de la calle Recoleta, cuando sólo queremos rendirle un homenaje al presidente Salvador Allende.

En el frontis de la embajada de EEUU: «Miren, representación diplomática de la barbarie y el crimen, que de su conducta imperial salen nuestras fuerzas y las fuerzas de todos lo que vendrán tras su liberación»

Antisemitismo, el eterno comodín de los falsos semitas

Ah, antisemitismo, esa palabra mágica que, como por arte de encantamiento, congela cualquier conversación y convierte un debate incómodo en un juicio sumario. Se pronuncia, y de inmediato la sala se queda en silencio, como si alguien hubiera invocado un conjuro medieval. ¿Quién necesita argumentos, pruebas o historia, cuando tienes un término blindado por más de un siglo de cansina repetición?