Chile. El Ronco, Guillermo Rodríguez
“No sirven los combates heroicos que sólo serán testimonio, nos sirve el lento y pesado trabajo en la base para construir las fuerzas necesarias”
“No sirven los combates heroicos que sólo serán testimonio, nos sirve el lento y pesado trabajo en la base para construir las fuerzas necesarias”
Guerrero tiene una larga historia de rebeldía de la que son ejemplo los sobrevivientes de las múltiples masacres, los familiares de las víctimas de la Guerra Sucia, las madres y padres de los estudiantes de Ayotzinapa, los grupos de buscadoras, las organizaciones de mujeres y de sus ejemplares formas de autodefensa comunitaria autónoma e independiente, que imparten justicia en sus territorios y tratan de construir órganos con el poder del pueblo en la educación, la salud y la producción.
El 7 de enero de 1965 insurgimos por primera vez como guerrilla revolucionaria al tomar militarmente la población de Simacota, Santander. Allí lanzamos al país el ‘Manifiesto de Simacota’, de plena vigencia hoy, a 60 años de esta histórica acción.
A la distancia, Guille reflexiona sobre esa experiencia: “Siempre digo que mi hija fue la salvadora porque si no me embarazo, no salgo, no hubiera salido porque no hubiera querido dejar a Lucio.” Cuatro meses después Lucio sería muerto a media falda de la Sierra, en su último combate en El Otatal, Guerrero.
Con motivo del 50 aniversario luctuoso de Lucio Cabañas, maestro rural, dirigente estudiantil y líder guerrillero, publicamos una revisión de su vida y lucha en defensa de campesinos, víctimas de abusos e injusticias de las autoridades en la sierra de Guerrero.
El presente año, 2024, coincide con el 70 aniversario de la batalla de Dien Bien Phu (mayo de 1954), en la que revolucionarios vietnamitas derrotaron de forma aplastante al colonialismo francés. También se cumplen 70 años de la revolución argelina, que comenzó en noviembre de 1954. Argelinos y vietnamitas resistieron la opresión colonial durante décadas antes de encabezar dos de las revoluciones más importantes del siglo XX, contra Francia (y sus colaboradores locales), que era la segunda potencia colonial europea del planeta en aquel entonces y contaba con el apoyo de las fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Ningún debate sobre descolonización y antiimperialismo estará completo si no se comprende la importancia de Vietnam y Argelia, y cómo sus luchas revolucionarias de liberación fueron (y siguen siendo) tan inspiradoras para los pueblos oprimidos de todo el mundo, entre ellos el pueblo palestino.
Es decir, la «revolución inconclusa» de Blackburn puede entenderse no como una revolución contra el sistema esclavista, ya que esta revolución ha terminado, sino contra el propio capitalismo. La visión singular del movimiento antiesclavista era doble. Los abolicionistas pusieron de manifiesto la depravación de la esclavitud en América pero, al hacerlo, también ayudaron a revelar la crueldad incesante de un sistema económico limitado únicamente por la necesidad de generar beneficios.
Jorge Zabalza, quien rompió con la organización por su alianza explícita con militares de la dictadura, detalla las razones que están en la base de esa política
Por eso he escrito un ensayo sobre Gaza, un ensayo histórico cuya ambición es aportar una aclaración contra el abuso de la memoria y la manipulación de la historia que hemos presenciado durante el último año para justificar una guerra que ha adquirido rasgos de genocidio. No creo haber violado mi oficio de historiador. El compromiso en el espacio público también es una dimensión de la identidad del historiador.
¿En qué se parecen las luchas de Argelia y Vietnam con la lucha actual en Palestina? La respuesta es que la lucha de liberación palestina debe situarse sin concesiones dentro de la larga línea de esfuerzos revolucionarios anticoloniales. Aunque con sus especificidades y diferencias, estas tres luchas deben entenderse como tales: como luchas anticoloniales por la liberación.