Opinión: Euskal Herria. Txiki, Otaegi y el marxismo vasco

«Al principio, el patriotismo y no el comunismo me condujeron a tener confianza en Lenin y en la Tercera Internacional. Paso a paso, a través de la lucha, estudiando el marxismo-leninismo a la vez que participaba en actividades prácticas, gradualmente llegué a la conclusión de que sólo el socialismo y el comunismo podían liberar a las naciones oprimidas de la esclavitud.»[1]  

China: gran reencuentro para el futuro de todos

Por Oleg Yasinsky* En muchas conversaciones con diferentes personas en Moscú, discrepando en mil cosas, siempre coincidimos en una sola idea: si en los años 50 no se hubiera producido el trágico quiebre político entre la URSS y China, la mayor parte del mundo ya sería socialista y hoy no nos encontraríamos al borde del…

Argentina. Derrota electoral de Milei y promesa de más ajuste

Se abre un tiempo de enormes expectativas por cambios, los que estarán atravesados por nuevas presiones por la devaluación y la suba de precios y tasas de interés, próximos vencimientos impagables de una deuda pública eterna, odiosas, ilegítima e ilegal, con más cierres de empresas y renovadas protestas sociales contra la política antipopular de la derecha libertaria y sus cómplices.

Chile. La dictadura invisible: el totalitarismo del capital financiero

La experiencia chilena muestra con nitidez que la política monetaria no controla la economía real, sino que protege a los acreedores. Acreedores conformados por el sistema bancario nacional y transnacional. En Chile, este principio fue elevado a dogma constitucional y se convirtió en la base del régimen político.

Contra Marx y contra Venezuela

«Las enseñanzas de Karl Marx son “fundamentalmente incompatibles con el orden democrático liberal”» «Nos aseguraremos de que solo los mejores y más brillantes den clases en Oklahoma, no los “adoctrinadores marxistas” […] Están tratando de manipular la mente de nuestros niños para convertirlos en luchadores por la justicia social, en lugar de dar a los niños el talento para conseguir un buen trabajo y vivir una buena vida»

Argentina. Sobre el slogan Partido de los Trabajadores

No hay independencia de clase sin un programa, estrategia y política que tengan como eje la organización y lucha contra el capital y el Estado burgués. La ruptura de la clase obrera con el conciliacionismo de clases no depende de medidas organizativas.  Lo organizativo se ordena a partir de una teoría y una política definidas, y no al revés.