El oscurantismo que llegó…

Debemos adquirir plena consciencia de que somos testigos y víctimas de, tal vez, la época mas oscura de los últimos quinientos años.

La toma del poder global por una potencia a la que se subordinan sistemas políticos de todo el orbe nos incumbe a todos. Ningún imperio ha sido ni será eterno, pero tampoco ningún imperio llegó a tanto en cuanto apego por la muerte como el imperialismo sionista.

El castillo del autoproclamado emperador Trump se desmorona

Si alguien aún tenía dudas sobre los verdaderos protagonistas del ataque criminal contra Irán, Joe Kent acaba de aclararlas con su dimisión del cargo de director del Centro Nacional Antiterrorista (NCTC) de Estados Unidos.

El martes 17 de marzo, Kent publicó la carta de dimisión enviada a Donald Trump. «No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no constituía una amenaza inmediata para la nación y está claro que hemos iniciado esta guerra bajo la presión de Israel y de su poderoso lobby». «Al comienzo de este mandato, altos cargos israelíes y figuras destacadas de los medios de comunicación estadounidenses pusieron en marcha una campaña de desinformación que ha socavado totalmente su plataforma “America First” y alimentado sentimientos belicistas para empujarnos a un conflicto con Irán»

El mundo más cerca del armagedón: El juicio final

El actual escenario es preocupante, hay claras intenciones por parte de los Estados Unidos de ir avanzando a una guerra mayor por el control total del mundo. El ataque a Venezuela, el bloqueo energético a Cuba, y ahora nuevamente la ofensiva contra Irán es el preludio, al intentar controlar el petróleo, de una guerra con China que disputa convertirse, si ya no lo es, en la primera economía mundial.

El riesgo del uso de armas nucleares, sin embargo, hace muchos años ha vuelto a estar presente como posibilidad que ocurra. Durante el año 2025, el mundo siguió en serio peligro de que fueran usadas armas nucleares; tanto en el conflicto entre Israel e Irán (la guerra de los 12 días) como entre Rusia y Ucrania por la escalada de la guerra. Es evidente que la guerra, donde participan países con capacidad nuclear, representa una amenaza existencial para toda la humanidad ante la posibilidad del uso de armamento nuclear.