Esto no es un conflicto. No es una guerra. No es defensa. Es un exterminio: una Nakba
Gaza no está solo sitiada: está siendo exterminada. En Cisjordania, los asentamientos hacen metástasis como un cáncer colonial que devora la tierra palestina. Colonos armados, amparados por el ejército israelí, llevan a cabo pogromos bajo el silencio cómplice de la comunidad internacional y de quienes no ofrecen más que condenas hipócritas.









