Netanyahu busca la guerra

La irresponsabilidad y el cortoplacismo del magnate, junto a la sed de sangre de Netanyahu, amenazan con incendiar la región y llevar a una escalada de ramificaciones inquietantes.

Es necesario remarcar que todos estos episodios de horror sólo son posibles por la permisividad de la comunidad internacional -y en particular de la supuestamente democrática Europa- con Israel, al que se le disculpan, justifican e incluso aplauden crímenes de guerra, asesinatos de funcionarios extranjeros, actos de terrorismo perpetrados en terceros países, violaciones permanentes a los derechos humanos e incluso un genocidio frente a los ojos del mundo.

Israel: Sociedad de Genocidas (I)

Todo bajo la total impunidad frente a una sociedad que en un 99,9% apoya el desplazamiento, la expulsión, el robo de tierras, la destrucción de escuelas, mezquitas, iglesias, hospitales, infraestructura vial, sanitaria, agrícola, industrial, la construcción de muros de apartheid y confinamiento en dos enomes campos de concentración como lo son Gaza y Cisjordania. Una sociedad que apoya la agresión y crímenes contra el pueblo de El Líbano.

Detenidos por Israel integrantes de la Flotilla de la Libertad

os integrantes de la misión Rumbo a Gaza de la campaña de la Coalición de la Flotilla de la Libertad están incomunicados en este momento, y los portavoces de la organización aseguran que les están trasladando al puerto israelí de Asdod para conducirlos después a una prisión israelí. A bordo: doce activistas, entre ellos Greta Thunberg y el español Sergio Toribio.

¿Por qué «israel» no ha vencido a Gaza tras 600 días de guerra?

El deseo de Netanyahu en Gaza es matar con bombardeos y hambre al mayor número posible de los 2,1 millones de palestinos del enclave. Y lo está haciendo a diario con una crueldad exacerbada y visible, sin que las potencias occidentales tomen ninguna iniciativa más allá de la retórica para detener el genocidio y garantizar el respeto del derecho internacional humanitario.

Gaza, genocidio abierto

Por más tramoyas, malabarismos semánticos e intentos de blanqueo que haga el régimen colonialista de Benjamin Netanyahu, lo que ocurre desde el 7 de octubre de 2023 en la franja de Gaza se tipifica como genocidio (del prefijo griego genos, que significa raza o tribu, y el sufijo latino cide, que significa asesinato), y está reconocido y codificado por la ONU como delito de lesa humanidad. Hay que terminar, pues, con el mito de la guerra en Gaza.