Fue el pueblo trabajador quien nos trajo la democracia, y será el pueblo el que establezca una democracia más profunda todavía

“Aquí vamos de nuevo”, escribió Serote, como si dijera que las nuevas contradicciones producen nuevos momentos de lucha. El fin de un orden aplastante —el apartheid— no puso fin a la lucha de clases, que no ha hecho sino profundizarse a medida que Sudáfrica atraviesa una crisis tras de otra.

El enigma peruano. Entrevista con Héctor Béjar

La crisis en el Perú está lejos de haber concluido. El pasado 4 de enero se han realizado importantes movilizaciones en contra del gobierno de Dina Boluarte, exigiendo que se convoque nuevamente a elecciones. Para comprender mejor las causas y posibles resoluciones de la convulsa coyuntura peruana conversamos con Héctor Béjar, reconocido intelectual, profesor y militante peruano. La entrevista fue realizada a principios de enero por lo que no recoge los eventos de los últimos días.

Cuando el pueblo ya no tenga qué comer, se comerá a los ricos

Hoy en día, la desigualdad de la riqueza es tan grave como en los primeros años del siglo XX: en promedio, la mitad más pobre de la población mundial posee solo 4.100 dólares por adulto (en paridad de poder adquisitivo), mientras que el 10 por ciento más rico posee 771.300 dólares, aproximadamente 190 veces más riqueza. La desigualdad de ingresos es igualmente dura: el 10% más rico absorbe el 52% de los ingresos mundiales, mientras que el 50% más pobre sólo dispone del 8,5%. La situación empeora si nos fijamos en los ultrarricos. Entre 1995 y 2021, la riqueza del 1% más rico creció astronómicamente, acaparando el 38% de la riqueza mundial, mientras que el 50% más pobre solo «alcanzó un aterrador 2%», escriben los autores del informe.

Vaticano, autoritarismo y antisemitismo (XIII)

“Había perdido a mi madre, dos hermanas, una sobrina y un hermano. Pío XII podía habernos prevenido acerca de lo que se avecinaba. Podríamos haber huido de Roma y habernos unido a los partisanos. Fue un instrumento en manos de los alemanes. Todo aquello ocurrió en las mismas narices del Papa. Pero se trataba de un Papa antisemita, un Papa proalemán. No asumió ni un solo riesgo. Y cuando dicen que el Papa es como Jesucristo, no dicen la verdad. No salvó ni a un solo niño. Nada”