Guerra a crédito
La UE sostiene a Ucrania… como la cuerda sostiene al ahorcado…
La UE sostiene a Ucrania… como la cuerda sostiene al ahorcado…
«Ese apoyo a toda prueba de occidente al golpismo neonazi ucraniano permite entender la contumacia criminal exhibida, más de una década después del golpe que llevó al poder a las fuerzas pro otanistas. La manera que ha visualizado el régimen civil militar ucraniano, contando con el visto bueno de sus padrinos de Washington y Bruselas, es llevar adelante campañas de intensos ataques de sabotaje y terrorismo indiscriminado, contra la federación rusa. Sin distinguir en ello blancos civiles y militares y con el silencio cómplice de los medios de manipulación y desinformación occidentales, que suelen victimizar permanentemente a Ucrania y demonizar a Rusia.»
La visita de Volodímir Zelenski a Madrid, acompañada por un nuevo esfuerzo económico del Gobierno para adquirir armas estadounidenses destinadas al frente ucraniano, ha dejado al descubierto una contradicción difícil de disimular. Esa incoherencia alcanzó un punto casi grotesco cuando Pedro Sánchez decidió llevar al mandatario ucraniano ante el Guernica de Pablo Picasso, probablemente la obra más emblemática del siglo XX contra la violencia militar sobre civiles.
El nuevo acuerdo fue firmado por la ministra de Defensa Adriana Delpiano y la embajadora de Alemania en Chile, Susanne Fries-Gaier.
El Gobierno español se suma a la financiación de armamento estadounidense para Ucrania a través de la OTAN. Un gesto solidario que, curiosamente, fortalece más la industria de guerra que la diplomacia de paz. Por Alberto García Watson España vuelve a demostrar su compromiso con la “paz” internacional. Según fuentes fidedignas, el Gobierno financiará la…
Las prácticas terroristas del régimen de Kiev, desde la voladura de los gasoductos Nord Stream, en el mar Báltico, hasta los incendios en las refinerías que procesan el crudo ruso cuando todavía se esperaba una reunión entre Putin y Trump, ya no son ninguna novedad ni provocan escándalo o sorpresa a nadie. Al igual que la reciente inclusión de varios menores de edaden la lista de blancos militares en el sitio web nazi ucraniano Mirotvórets.