Marco Rubio: el ‘consigliere’ de la diplomacia mafiosa de Trump
Rubio no cayó del cielo. En Miami, la «mafia anticastrista» —un entramado que va de los exiliados armados de los años 60 a los PAC millonarios de hoy— funciona como vivero político y caja negra de financiación. Norman Braman, magnate de concesionarios de lujo que invierte millones en campañas a cambio de exenciones fiscales, y Paul Singer, buitre de la deuda argentina y mecenas del lobby halcón, riegan ese terreno de donde germina el actual secretario de Estado.









