Argentina. Gremial de abogados informa que preso político mapuche Jones Huala inició huelga de hambre

Como ya es ampliamente conocido, Facundo comenzó una nueva huelga de hambre (líquida, por el momento) para reclamar por las distintas injusticias y vulneraciones de sus derechos que viene sufriendo de parte del Poder Judicial y del Gobierno Argentino.

Facundo nos comunica sus demandas, seguramente conocidas –repetimos– y son las que transcribimos a continuación:

-Condiciones carcelarias dignas.

-Juicio justo, debido proceso.

-Traslado hacia la U14 de Esquel por cercanía familiar y a mi lof.

-Aplicación del convenio 169 OIT, medidas diferentes al encarcelamiento.

-Cese de la persecución política y desprocesamiento de todos los luchadores mapuche.

-Devolución del territorio ancestral a las lof en conflicto.

-Solución política, no judicial ni represiva, al conflicto histórico.

-Aplicación del artículo 75 inciso 17 y 22 de la Constitución Nacional.

-Intervención de organismos de derechos humanos y mediadores internacionales para solución política acorde.

-Retirar de la lista de organizaciones terroristas a todas las Lof y organizaciones mapuche.

-Protocolos culturales acordes en el sistema penitenciario y toda institución que nos obligan a transitar.

-Cese y retiro de mineras, petroleras, transnacionales y terratenientes del Wallmapu.

-Libertad a todos los presos políticos mapuche.

El escrito de Facundo dirigido al Juzgado Federal de Bariloche, en el que explica con claridad y profundidad las razones de su decisión, fue retenido por las autoridades de la Unidad 6, en acto claramente ilegal.

Ni falta nos hace explicar que las comunicaciones de un detenido con un juzgado (particularmente aquel que lleva la causa por la que está detenido) son inviolables y su interferencia supone una grave violación del derecho de defensa en juicio.

Asimismo, como evidente represalia al inicio de la medida, inmediatamente le comunicaron a Facundo que no se le permitiría concurrir a clases, como lo viene haciendo cotidianamente, y se lo obligó a salir al patio durante el “recreo” que los presos disponen como derecho, pero, desde ya, no como obligación.

Las razones de estas actitudes (como de la convergencia de fiscalía, juzgado y servicio penitenciario en negarle a Facundo su derecho a estar detenido en una cárcel más cercana a su familia y comunidad –Esquel–), es su condición de preso político y su actitud de reivindicación de sus convicciones y de sus derechos y los de todos los detenidos.

El texto que presentó acompañando a las demandas que ya transcribimos es el siguiente:

«Al Juzgado Federal de Bariloche, al jefe de Unidad, al Poder Ejecutivo, a quien corresponda, su despacho.

De mi mayor consideración:

Me dirijo a ustedes en mi condición de preso político mapuche, con el fin de informar que nuevamente inicio Huelga de Hambre, líquida, de carácter indefinido, con posibilidades de convertirla en Huelga Seca.

En carácter de Lonko, autoridad tradicional de mi Lof, comunidad, el velar por el respeto a mis derechos políticos y culturales es hacerlo para toda mi gente. No sólo vengo a denunciar la prisión política, sino, y por lo mismo, el agravamiento en las condiciones de detención.

Primero, por la distancia con mi familia y comunidad, y luego, porque en esta unidad no existen condiciones carcelarias para nadie, menos para presos políticos de la cultura mapuche.

A la ignorancia del servicio penitenciario federal y de la sociedad debe agregarse que, acorde a los cambios del personal y jefatura, cambian los protocolos respecto de mi cultura.

Desde un principio no se respetó el ingreso de lawen en forma íntegra y correcta, sino también que, al haber llevado soluciones parciales, estas hoy se desconocen.

La salida a la realización de mi llellipun se ve alterada acorde a los procedimientos o turnos de requisa, siendo subsanado solo cuando hay encargados con buena voluntad.

En lo cotidiano no existe salida al patio, siendo obligatorio solo una vez por semana cuando quieren, incluso bajo lluvia y por procedimientos de requisa, donde en reiteradas ocasiones rompen pertenencias o hurtan.

Dichos patios no tienen acceso a baños y debemos caminar entre orines y excrementos humanos.

Las condiciones del pabellón empeoran en vez de mejorar, siendo más internos, el freezer es más pequeño, debido a las fallas del sistema eléctrico que quemó el anterior por haber goteras en los cables.

Se acerca el invierno y los encargados que rompieron el calefactor no lo han arreglado.

Las inundaciones son diarias, como los cortes de agua, eso solo como detalle del convivir diario.

En lo que atañe a mi cultura, es muy poco lo que se respeta.

No puedo usar mi vestimenta, ni realizar mis prácticas más que cuando el servicio lo permite, pero agravado por la distancia se hace prácticamente imposible la realización, por ejemplo, del wetripantu, año nuevo mapuche, aún si se autoriza.

Están rompiendo mis vínculos familiares y y comunitarios, atentando a mi cultura y espiritualidad. No tengo acceso no solo al Lawen, sino tampoco a alimentos mapuche, siendo que no sólo no estoy condenado ni siquiera procesado, aún con conducta diez.

Recluido en un penal de máxima seguridad solo por pretender dignidad y justicia para mi pueblo.

Tenemos y exijo el derecho a nuestro territorio, idioma, cultura, medicina, espiritualidad, organización, justicia.

Antes que lleguen de los barcos, ya estábamos aquí, aún estamos y lo haremos en el futuro.

Nosotros ya conocemos su mundo corrupto, pero ustedes desconocen el nuestro, aún hay posibilidades de construir en armonía y subsanar el despojo.

Amulepe taiñ weichañ

Facundo Jones Huala, preso político mapuche.»

Gremial de Abogadas y Abogados

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