Chile. Fracasa consulta de Boric al pueblo mapuche: «El territorio no está a la venta»
«La consulta busca imponer una ley de punto final a la legítima restitución territorial mapuche»
«La consulta busca imponer una ley de punto final a la legítima restitución territorial mapuche»
Trump indicó que los dos líderes lograron «algunos avances» y «grandes progresos». «Hubo muchísimos puntos en los que coincidimos, y diría que la mayoría. Son un par de puntos importantes en los que aún no hemos llegado a un acuerdo», dijo. «Eso es importante. Uno es probablemente el más significativo. Tenemos una muy buena oportunidad de lograrlo. No lo conseguimos ahora, pero las posibilidades son altas. Quisiera agradecer al presidente Putin y a todo su equipo», añadió.
¿Quién lo dice? El Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó el martes un informe sobre las violaciones de derechos humanos cometidas en Ucrania en 2024. En el informe, aparece la situación de Gonzalo Lira, periodista chileno-estadounidense, que fue perseguido por el gobierno ucraniano y quien murió en prisión.
Pese al mensaje de “equilibrio fiscal y fin de la emisión monetaria”, la realidad es la continuidad asociada al endeudamiento, agravando la hipoteca sobre el conjunto de la sociedad.
“La maquinaria desaparecedora”, analiza el desaparecido como un nuevo estado del ser, “un cuerpo separado del nombre, una conciencia escindida de su soporte físico, una identidad sin tiempo y sin espacio”
De acuerdo a una nota de la Agencia EFE los países bálticos de Estonia, Letonia y Lituania han oficializado el proceso de retirada del Tratado de Ottawa o la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersona la que prohíbe el uso, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersona. También Ucrania, Polonia y Finlandia han anunciado planes para hacer lo mismo.
El “Gran Israel” no es un proyecto político, es un delirio imperial. Benyamin Netanyahu lo presenta como una misión “histórica y espiritual”, pero en realidad es el mismo viejo sueño colonial disfrazado con retórica bíblica. En su versión, este “Gran Israel” absorbería territorios palestinos y zonas de territorios árabes colindantes, borrando fronteras y de paso, borrando pueblos enteros.
Un elemental criterio científico nos dice que si una teoría no da cuenta de la realidad, es necesario revisar y rectificar esa teoría; o reemplazarla por otra. Pero esto no se hizo en el trotskismo. Por todos los medios se buscó encajar la realidad en una teoría rígida, que linda con lo absurdo. Una actitud que se potenció con las habituales acusaciones y calificativos del tipo “oportunista”; “revisionista”, “traidor al legado de Trotsky”, y similares.
En el plano internacional, recordamos los 80 años del ataque con bombas nucleares a Hiroshima y Nagasaki, en Japón. Las sanciones de EEUU a Brasil y la India, el genocidio que sigue viviendo la población de Palestina por parte de Israel, país que cuenta con el apoyo militar de EEUU y la OTAN. Nuestra solidaridad con Palestina.
Para todo el mundo debe estar claro el carácter revolucionario que tiene un comportamiento realista en literatura, cuando se trata de países sometidos al fascismo o que están siendo llevados a él.