Perú. La venganza y el ensañamiento no puede ser política de Estado
Desde que se notificó su deceso, la familia solicitó dos cosas fundamentales: el respeto de su derecho a despedirse de su familiar y poder darle una sepultura digna. Sin embargo, la familia pasó tres días en la puerta de la Morgue del Callao, sin recibir respuesta. Al tercer día, la Fiscalía de la Nación de Perú se pronunció para negarles todo: no se les permitirá darle sepultura, tampoco presenciar la cremación ni guardar las cenizas de su familiar fallecido.









