Bolivia. Poderoso señor es don dinero

Por un lado, la neurona colonial y por el otro la presión capitalista de la acumulación para demostrar la diferencia, ha hecho presa de funcionarios públicos, de jueces, de médicos, de militares y policías. La seguridad del Estado y la sociedad ya no cuenta. La Constitución Política, que insinúa los valores fundamentales del Estado Plurinacional como el “Ama Sua, Ama Q’ella, Ama Llulla” suena a frase hueca que como eco reproduce las carcajadas de los poderosos de siempre.

Bolivia. El negocio de la política

El dólar ha reemplazado la ideología y el libre mercado se ha impuesto en las relaciones políticas, todo tiene un precio, dirigentes, movimientos, documentos, cargos, tienen su tarifa. Diezmos y quinciños son la ventana para contratos con el Estado. Naturalizar la corrupción mediante la impunidad debería ser considerada traición a la patria, o mejor una traición al proceso de cambio y al Instrumento Político.