Vuela muy alto Hugo Blanco, capitán de los pobres
Las autoridades lo acusaron de terrorista. Tenían razón. Él sembraba el terror entre los dueños de la tierra y de la gente.
Las autoridades lo acusaron de terrorista. Tenían razón. Él sembraba el terror entre los dueños de la tierra y de la gente.
El sistema es perverso por más de una razón. Por una parte incita a los patrones a incrementar el precio de las acciones como sea: disminuyendo el personal, fusionando otras actividades, vendiendo parte de la empresa, comprimiendo los salarios, etc.
Por otra parte las stock-options desvalorizan el salario: la remuneración de los gerentes depende entonces de la especulación bursátil y no del trabajo que aportan.
Hasta siempre hermano, compañero, camarada, maestro, caminante.
Para Galeano, “Hugo Blanco ha caminado su país al revés y al derecho, desde las sierras nevadas a la costa seca, pasando por la selva húmeda donde los nativos son cazados como fieras. Y por donde pasaba, iba ayudando a que los caídos se levantaran, y los callados dijeran”.
Pero el punto de inflexión que comienza a dar curso a la existencia del imperialismo se produce en razón primero a las diferencias civilizatorias entre las relaciones de dominación protestante de EE.UU, bajo una ética del mismo cuño que permitió la esclavitud y el exterminio de los pueblos indígenas hasta el siglo XIX.
La economía de oferta moderna y el Nuevo Consenso de Washington son modelos, no para unas mejores economías y el medio ambiente en el mundo, sino para una nueva estrategia global para reforzar el capitalismo estadounidense en casa y el imperialismo estadounidense en el extranjero.
Boric le es indiscutiblemente útil a los sectores dominantes de la nación.
¿Defenderá el pueblo europeo su soberanía o seguirá siendo la primera línea de las ambiciones de Washington?
El segundo sexo es celebrado con razón como una obra clásica de la teoría feminista. Pero a menudo se olvida que Simone de Beauvoir lo consideró un texto socialista que analizaba cuidadosamente la relación entre la opresión de género y la de clase.
Es Jujuy territorio de resistencia, de lucha, de esperanza. Son tiempos de recuperación de la memoria, esa memoria invocada por el Che cuando nos decía: “… para el luchador que persigue lo que hoy se llama quimera, el de un brazo extendido hacia el futuro cuya voz de piedra grita con alcance continental: “ciudadanos de Indoamérica, reconquistad el pasado”.