Chile. Pásame la lengua
“La izquierda ya no osa hablar de lucha de clases, mientras la derecha la practica día a día”.
“La izquierda ya no osa hablar de lucha de clases, mientras la derecha la practica día a día”.
Desde la antigüedad, el propósito de la guerra no es la derrota militar del adversario en sí misma, ni siquiera su destrucción, sino la aceptación de la preeminencia propia por parte del enemigo y su sometimiento.
El guión obedece a una estructura de tres actos, que por medio del discurso de Allende y el testimonio de los protagonistas buscan desarrollar una narrativa dramática de la histórica pieza de oratoria pronunciada por el mandatario chileno momentos antes del bombardeo a La Moneda.
En resumen, este capítulo presenta un claro beneficio para la Unión Europea en el acceso al mercado energético y de materias primas, asegurando precios y disponibilidad de los recursos, sin que se logren apreciar beneficios para Chile.
Este es un espacio amplio y abierto al que invitamos a todas las personas y organizaciones solidarias que quieran sumarse en la búsqueda de la libertad de las personas bajo prisión política en Nuestra América y el mundo. También para seguir luchando por la construcción de lo bueno, lo bello y lo mejor del mundo para nuestros pueblos.
Más allá del acuerdo con el Fondo, que augura una inestabilidad inestable, el tránsito de las primarias a las generales y luego al balotaje si lo hubiera, parece no será un camino de rosas.
Con solo 40.000 millones de dólares al año se erradicaría el hambre en el mundo para 2030. Un cambio en las prioridades de gasto, aunque racional, va en contra del desorden global del capitalismo.
La OCDE está de acuerdo conmigo y con muchos otros en que el aumento de la inflación se inició por el aumento de los precios de los productos básicos y la energía causado por los cortes en la cadena de suministros después del final de la pandemia y que se han agravado con la invasión rusa de Ucrania.
¿Dónde están ubicados esos desechos y quiénes son los más afectados?
La manía de los orígenes y de la genealogía de cosas, ideas, costumbres, historias, tradiciones, pensamiento, hábitos y cocinas, suele jugarme buenas pasadas. Si encuentro una hilacha, no resisto a la tentación de tirar del hilito. Lo que obtienes suele ser sorprendente y me llevó a acuñar ese aforismo que afecciono: “No hemos inventado nada”.