Chile habita un tiempo fracturado
Pero aquí está la paradoja: la gente ya no cree las mentiras. Ya no funciona prometer que «todo mejorará» cuando llevan décadas escuchando lo mismo mientras todo empeora.
Pero aquí está la paradoja: la gente ya no cree las mentiras. Ya no funciona prometer que «todo mejorará» cuando llevan décadas escuchando lo mismo mientras todo empeora.
«No es la migración. No es el narcotráfico. No es la democracia. No son los derechos humanos. Siempre se trató de nuestras riquezas naturales, de nuestro petróleo, de nuestra energía, de los recursos que pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano»
Durante la primera reunión presencial con la familia, el Ministerio Público reconoció no haber revisado audios que apuntan a empresario local, confirmó la pérdida de imágenes de cámaras de seguridad y evidenció falta de coordinación interna por la ausencia de la fiscal regional a cargo de la causa.
Los jóvenes no quieren morir si no que no quieren seguir perviviendo/sufriendo como lo están haciendo.
Tenemos derecho al esclarecimiento y conocimiento de la verdad, respecto de crímenes de lesa humanidad, genocidios o despojo territorial, que son teóricamente imprescriptibles e inamnistiables y las víctimas deberían tener derecho a la reparación integral.
La defensa adelantó que, de persistir el incumplimiento, solicitará al Tribunal nuevas medidas de control, incluida la intervención de autoridades superiores de Gendarmería y del Ministerio de Justicia.
La fracasada política antidrogas de los Estados Unidos, no ha sido más que un pretexto para violentar la soberanía colombiana e intervenir en el país.
Los 18 meses del gobierno laborista han sido desastrosos. En primer lugar, aplicó una serie de recortes profundos del gasto en bienestar social
En el puerto de San Antonio no sólo existe la llamada megatoma Centinela. Mirándola como hermana y espejo está el campamento Placilla donde se encuentran emplazadas mil familias, trabajadores y trabajadoras que hace más de 6 años convirtieron un sitio baldío de 70 hectáreas y por décadas desocupado, en una ciudadela de viviendas sólidas con servicios básicos, calles cuidadas, jardines, centros de reunión. Una comunidad.
Según el informe del Proyecto de Denuncia de la Corrupción y el Crimen Organizado (Occrp, siglas en inglés), contenedores despachados por la firma ecuatoriana fueron utilizados por organizaciones criminales de los Balcanes para transportar 535 kilos de cocaína, valorados en unos 26 millones de euros