Chile. Gendarmería usa artimaña jurídica para incumplir orden de traslado de Mauricio Hernández Norambuena a penal de Rancagua
«El Estado a través de Gendarmería está mostrando el tipo de conducta que adopta cuando se trata de Mauricio»
«El Estado a través de Gendarmería está mostrando el tipo de conducta que adopta cuando se trata de Mauricio»
El riesgo es evidente: mientras las mayorías soportan los costos de la inflación, la incertidumbre y el deterioro del poder adquisitivo, determinados grupos económicos buscan convertir la coyuntura en un mecanismo para ampliar privilegios y consolidar posiciones de ventaja.
«Las inmobiliarias y grandes dueños de terrenos han encontrado en el recurso de protección un camino rápido para evitar los procedimientos ordinarios, el debate probatorio, la individualización de los ocupantes y la defensa de las familias.»
Fuimos informados de que la Unión Juvenil Cruceñista tiene una larga historia de accionar fascista en Santa Cruz, amparada por el Comité Cívico de Santa Cruz. El objetivo de estas prácticas es generar miedo, desmovilizar a la población, quebrar la organización social e instigar enfrentamientos con discursos racistas, xenófobos y supremacistas.
Cabe destacar que el fiscal Enrique Vásquez estaba altamente cuestionado por haber sido mencionado en informes parlamentarios y por su rol en la Operación Huracán
En este marco histórico, los pueblos protagonizan nuevas experiencias para habilitar imaginarios alternativos que sustenten proyectos en contra y más allá del capitalismo.
El desafío consiste precisamente en reconstruir esa articulación. No se trata de sustituir unas organizaciones por otras ni de imponer una única forma de hacer política. Se trata de recuperar la capacidad de construir un bloque histórico donde converjan el movimiento obrero, las comunidades indígenas y campesinas, los sectores urbanos populares, la juventud, las mujeres organizadas, los intelectuales comprometidos y las nuevas generaciones que rechazan el neoliberalismo.
En respuesta es posible convertir este amenazante retorno de viejas ‘horribles noches’, en un momento de oportunidad popular para hacer historia nuevamente, no desde las urnas, sino desde las calles.
Las fronteras se derriten al paso de los intereses capitalistas. ¡Qué bueno sería que se disolvieran para un continuum de la vida de los territorios!
No se trata únicamente de gasolina o diésel. Se trata de definir quién controla los recursos estratégicos y quién obtiene las ganancias derivadas de una crisis que golpea diariamente a millones de bolivianos.