Chile. Llegó el comandante y mandó a parar
Pero no es de Fidel de quien quiere hablar esta nota; es de Chile, donde ningún comandante criollo desata pasiones positivas, y si nos referimos a generales, la cosa va para peor.
Pero no es de Fidel de quien quiere hablar esta nota; es de Chile, donde ningún comandante criollo desata pasiones positivas, y si nos referimos a generales, la cosa va para peor.
Lacalle, Sanguinetti y Mujica juntos por los 50 años del Golpe de Estado
En ningún caso el desempeño académico puede ser un factor para definir la cantidad de recursos que se le asignan a la educación. Lo único que logra el SIMCE es perpetuar una lógica de competencia desigual entre establecimientos que termina por precarizar y marginar a las y los estudiantes populares.
¿Defenderá el pueblo europeo su soberanía o seguirá siendo la primera línea de las ambiciones de Washington?
El segundo sexo es celebrado con razón como una obra clásica de la teoría feminista. Pero a menudo se olvida que Simone de Beauvoir lo consideró un texto socialista que analizaba cuidadosamente la relación entre la opresión de género y la de clase.
Es Jujuy territorio de resistencia, de lucha, de esperanza. Son tiempos de recuperación de la memoria, esa memoria invocada por el Che cuando nos decía: “… para el luchador que persigue lo que hoy se llama quimera, el de un brazo extendido hacia el futuro cuya voz de piedra grita con alcance continental: “ciudadanos de Indoamérica, reconquistad el pasado”.
El dólar ha reemplazado la ideología y el libre mercado se ha impuesto en las relaciones políticas, todo tiene un precio, dirigentes, movimientos, documentos, cargos, tienen su tarifa. Diezmos y quinciños son la ventana para contratos con el Estado. Naturalizar la corrupción mediante la impunidad debería ser considerada traición a la patria, o mejor una traición al proceso de cambio y al Instrumento Político.
En Chile, donde tuvimos el privilegio de elegir a Salvador Allende, cuya dimensión moral, estatura de estadista y coraje de héroe no conoce parangón alguno, descendimos a un tortuoso Patricio Aylwin, y seguimos cuesta abajo en la rodada con Ricardo Lagos hasta llegar a Gabriel Boric, cuyo nivel intelectual lleva a echar de menos hasta a Michelle Bachelet, lo que ya es decir.
Así ya en 1993 el entonces presidente Aylwin declaraba que “la apertura de la economía chilena, la cual llevó a un rápido desarrollo –el proceso de privatización y el cambio de orientación desde una estrategia de importación a una de exportación- fue por supuesto algo que inició el gobierno militar. Nosotros continuamos y aceleramos este aspecto de las políticas previas”
Los mamos que orientaban la búsqueda manifestaban una confianza que no tenían los demás observadores. Y decían cosas que parecían absurdas y contrarias: “la selva los protege”.