Bolivia. Miseria de la demagogia
¿Cómo resistir en una sociedad racista, muy urbanizada y con una hegemonía de medios de comunicación, reproductores del neoliberalismo?
¿Cómo resistir en una sociedad racista, muy urbanizada y con una hegemonía de medios de comunicación, reproductores del neoliberalismo?
Pero lo más importante es que ha logrado construir una fascinante historia de dignidad humana y resiliencia incluso en las condiciones más espantosas
Pero aquí está la paradoja: la gente ya no cree las mentiras. Ya no funciona prometer que «todo mejorará» cuando llevan décadas escuchando lo mismo mientras todo empeora.
Los jóvenes no quieren morir si no que no quieren seguir perviviendo/sufriendo como lo están haciendo.
La fracasada política antidrogas de los Estados Unidos, no ha sido más que un pretexto para violentar la soberanía colombiana e intervenir en el país.
Los 18 meses del gobierno laborista han sido desastrosos. En primer lugar, aplicó una serie de recortes profundos del gasto en bienestar social
Las conocidas como “trabajadoras de casa particular”, “trabajadoras domésticas remuneradas”, “la empleada”, “la nana”, “la criada”, “la asesora del hogar” e incluso “la sirvienta” (algunas denominaciones asociadas claramente a “no-trabajadoras”) tienen hoy como uno de sus lemas «Nuestro trabajo no es indigno, las condiciones son las indignas».
El gasto público en Chile en 2024 alcanzó el 26,73% del PIB, una caída de 0,67 puntos respecto a 2023, cuando el gasto fue el 27,4% del PIB.
Reclamamos tomar medidas inmediatas tendientes a cambiar los modelos productivos agrarios basados en la deforestación, uso de semillas transgénicas y editadas genéticamente, fertilizantes y plaguicidas, por el paradigma agroecológico donde, desde los suelos y plantas saludables promovemos el buen vivir de todos los seres que habitamos este único planeta tierra.
Los gobiernos de los ricos en todas las naciones capitalistas neoliberales del mundo, procuran eliminar el derecho a la educación pública obligatoria y gratuita con el fin de privatizarla porque la consideran «servicio» y como tal, mercancía