Latinoamérica y Chile en el concierto internacional
Y personajes criollos que aspiran a más, entre los cuales se puede citar a la dirigencia de los partidos Republicano, Nacional Libertario y Social Cristiano.
Y personajes criollos que aspiran a más, entre los cuales se puede citar a la dirigencia de los partidos Republicano, Nacional Libertario y Social Cristiano.
Nosotros, firmantes de este texto, conscientes de la amenaza existencial que representa el proyecto imperialista del Gran «Israel» para toda la región árabe, rechazamos que el agotamiento de nuestros pueblos, provocado por dos siglos de guerra perpetua, bloqueo y destrucción
Las movilizaciones ya no serían únicamente expresión de organizaciones sociales con demandas específicas. Según el Presidente, detrás actuarían intereses «ideológicos», «internacionales», vinculados incluso al «narcoterrorismo».
Estados Unidos, desde su independencia hasta hoy ha participado ¡en 126 conflictos bélicos!
Estamos por un Nuevo País y para abrirle camino a la paz, convocamos a todas las fuerzas sociales y políticas a construir un Acuerdo Nacional que guíe la movilización y la lucha para frenar los infames propósitos de Trump contra Colombia, con los que el nuevo mandatario anuncia va a gobernar.
Aquí hay reseñas de algunos libros que no pude dejar de leer este verano.
El riesgo es evidente: mientras las mayorías soportan los costos de la inflación, la incertidumbre y el deterioro del poder adquisitivo, determinados grupos económicos buscan convertir la coyuntura en un mecanismo para ampliar privilegios y consolidar posiciones de ventaja.
En este marco histórico, los pueblos protagonizan nuevas experiencias para habilitar imaginarios alternativos que sustenten proyectos en contra y más allá del capitalismo.
El desafío consiste precisamente en reconstruir esa articulación. No se trata de sustituir unas organizaciones por otras ni de imponer una única forma de hacer política. Se trata de recuperar la capacidad de construir un bloque histórico donde converjan el movimiento obrero, las comunidades indígenas y campesinas, los sectores urbanos populares, la juventud, las mujeres organizadas, los intelectuales comprometidos y las nuevas generaciones que rechazan el neoliberalismo.
En respuesta es posible convertir este amenazante retorno de viejas ‘horribles noches’, en un momento de oportunidad popular para hacer historia nuevamente, no desde las urnas, sino desde las calles.