Brasil. «Estamos en una situación de máxima gravedad. Pero es posible vencer»
Un segundo mandato de Bolsonaro tendría un efecto catastrófico y sería una amenaza para las libertades democráticas, por lo que debe ser detenido.
Un segundo mandato de Bolsonaro tendría un efecto catastrófico y sería una amenaza para las libertades democráticas, por lo que debe ser detenido.
Parecía imposible ganar la lucha del neumático, ante el coro de voces cómplices de los objetivos asociados a la demanda de las empresas del neumático y de todas las ramas asociadas y que definen el perfil productivo del país en tiempos de transnacionalización y crisis. La condición de posibilidad para el triunfo es la consciencia, la solidaridad la articulación popular y la lucha por un objetivo de transformación en contra del capitalismo y más allá.
Así que caída de ganancias; aumento de las tasas de interés; desaceleración de las economías y una crisis crediticia.
Pero no existe ningún camino adelante genuino que no conlleve la polarización de los intereses de clase y el estallido de un movimiento, y si tenemos algo que aprender de la política de las últimas décadas es que no habrá conquistas duraderas que no atenten en términos fundamentales contra los ricos y contra su poder.
Aunque con continuidades, estamos hoy ante una nueva situación debido a la presencia de fenómenos políticos con componentes fascistas tanto en la política nacional como internacional. Esto no era parte del paisaje global hasta 2016, y tampoco lo era en el Brasil de 2018. Pero es algo que aquí, como tal vez también en Argentina, vino para quedarse.
El gobierno debió remover a los altos mandos de las fuerzas armadas y las policías para haber intentado por lo menos un proceso de saneamiento y desinfección.
Un enfoque socialista de la cultura requiere cuatro aspectos: la democratización de las formas de la alta cultura, la protección del patrimonio cultural de los pueblos previamente colonizados, el desarrollo de elementos básicos de alfabetización cultural y la domesticación de las formas culturales procedentes de la potencia colonizadora.
El gobierno de Boric ha culminado su proceso de derechización al colocar en cargos políticos claves a destacadas figuras del laguismo y del bacheletismo; complementando a quienes desde el comienzo entregó su conducción económica.
Podemos asegurar, así, que el gobierno de Apruebo Dignidad ha dejado de existir y que, en su lugar, se levanta un sexto gobierno de la Concertación de Partidos por la Democracia en donde las transformaciones sociales prometidas tendrán lugar, sin lugar a dudas, pero al cadencioso ritmo de ‘la medida de lo posible’.
No lo digo yo: lo dice la TV.