Chile. ¿Y el pueblo? Muy bien, gracias
Esta experiencia de gobierno de jóvenes exdirigentes estudiantiles no será definitivamente el gobierno que el pueblo se merece. Por la que ha luchado y sacrificado tantos.
Esta experiencia de gobierno de jóvenes exdirigentes estudiantiles no será definitivamente el gobierno que el pueblo se merece. Por la que ha luchado y sacrificado tantos.
Ningún Estado debe aceptar las denominadas «certezas» que refuerzan la dinámica de la Guerra Fría, ni descuidar los peligrosos resultados de los cambios de régimen y el caos con influencia externa.
No deja de resultar un trágico sarcasmo constatar que los primeros en salir a la calle en defensa de la nueva constitución sean los independientes —¡precisamente quienes están siendo marginados por la ‘élite’…!—, en tanto los partidos políticos guardan acusador silencio en torno a su actuar. Podría pensarse que, tal vez, soslayan la crítica porque están convencidos de detentar algún mandato divino para guiar al ‘pueblo’ a su destino, reflexión que también tuvo, respecto de sí mismo y de su tiempo, Augusto Pinochet.
En relación con el partido, la presencia de Lenin era un elemento subjetivo, pero en sus relaciones con los demás miembros de la dirección, su presencia era un factor objetivo.