Chile / Mapuche. La Consulta Indígena no tiene validez, seriedad ni legitimidad
«La propuesta por parte del Estado chileno, de llevar adelante la Comisión por la Paz y Entendimiento, nuestra organización (CAM) la considera una farsa»
«La propuesta por parte del Estado chileno, de llevar adelante la Comisión por la Paz y Entendimiento, nuestra organización (CAM) la considera una farsa»
El mercado chileno ha hecho del feminismo una marca. Vende resiliencia, liderazgo y autosuperación como si fueran sinónimos de liberación.
Debemos apostar por el rearme del campo clasista, popular y revolucionario, romper el sectarismo, articular las luchas y retomar la iniciativa política para hacerle frente al actual gobierno de Boric, y todos los que vengan.
Se abre un tiempo de enormes expectativas por cambios, los que estarán atravesados por nuevas presiones por la devaluación y la suba de precios y tasas de interés, próximos vencimientos impagables de una deuda pública eterna, odiosas, ilegítima e ilegal, con más cierres de empresas y renovadas protestas sociales contra la política antipopular de la derecha libertaria y sus cómplices.
Muy probablemente la justicia del Régimen colombiano hará caso omiso de la responsabilidad de Uribe, en la barbarie cometida contra el pueblo colombiano, pero las víctimas no olvidan, la memoria perdura.
La caída de la inflación pudo coincidir con el auge de los bancos centrales independientes, pero la causa real fue la desaceleración del crecimiento económico.
En la coyuntura del gobierno Milei se benefician los grandes inversores especulativos y el gran capital invertido en el núcleo concentrado de la acumulación capitalista local. Remitimos al sector minoritario agroexportador, de la energía y la minería. Sectores en donde predomina el capital externo transnacionalizado.
La experiencia chilena muestra con nitidez que la política monetaria no controla la economía real, sino que protege a los acreedores. Acreedores conformados por el sistema bancario nacional y transnacional. En Chile, este principio fue elevado a dogma constitucional y se convirtió en la base del régimen político.
No hay independencia de clase sin un programa, estrategia y política que tengan como eje la organización y lucha contra el capital y el Estado burgués. La ruptura de la clase obrera con el conciliacionismo de clases no depende de medidas organizativas. Lo organizativo se ordena a partir de una teoría y una política definidas, y no al revés.
El prólogo de Un golpe global. La experiencia autoritaria chilena en el mundo, editado por Marcelo Casals y Mariana Perry, nos invita a recorrer esa dimensión internacional de la experiencia chilena.