Colombia. ¿Por qué no han acabado con el ELN?
La tarea que tenemos es clara: entre todos sacar a Colombia de la degradación, y en cuanto al ELN nos corresponde no dejarnos degradar.
La tarea que tenemos es clara: entre todos sacar a Colombia de la degradación, y en cuanto al ELN nos corresponde no dejarnos degradar.
Los países del llamado Sur Global no están «poniéndose al día» con los ricos países imperialistas del llamado Norte Global, ya sea en ingresos por persona, en productividad o por cualquier índice de desarrollo humano. Al mismo tiempo, las enormes desigualdades de ingresos y riqueza, entre y dentro de los países, continúan empeorando.
El silencio, la indiferencia y la pasividad frente a discursos de esta gravedad solo puede comprenderse como complicidad.
El delito de genocidio se encuentra prácticamente abolido luego que Israel decidiera, con el apoyo de Europa y de Estado Unidos, exterminar al pueblo palestino.
¿Y qué es el “Gran Israel”? Ocupar el Israel actual “por derecho divino” y hacerlo suyo, nada menos que esa porción de que hablan los mitos del Antiguo Testamento, que va desde el Nilo hasta el Éufrates, engullendo jurisdicciones de los hoy Estados de Egipto, Líbano, Siria, Irak, Arabia Saudita -¡incluida la ciudad sagrada de Medina! -, Palestina toda desde luego y Jordania entera.
No alcanza con el brutal ajuste transcurrido, ni las reformas estructurales logradas. En la búsqueda de la confianza, el poder presiona para asegurar objetivos de rentabilidad y acumulación.
El ELN seguirá cumpliendo ese legado y compromiso de Camilo con el pueblo, a la integridad de su lucha revolucionaria y para que Colombia sea definitivamente otra, tal como la soñó Camilo.
Ampliar el análisis de las relaciones entre blanquitud, ethos barroco, valor de uso y crisis civilizatoria, centrales en el filósofo ecuatoriano-mexicano, constituyen un gran desafío con el fin de poner a prueba en la realidad actual las propuestas analíticas y transformadoras presentes en la praxis filosófica de Echeverría.
En otras palabras, salir de la crisis económica demanda generar empleo bien remunerado, elevar el poder adquisitivo per cápita y fomentar políticas de desarrollo integral de la producción nacional.
El Allendismo es también un sentimiento y una corriente de la ciudadanía popular, de las libertades públicas y de la conciencia social.