Chile. Los verdaderos antisemitas (II)
Son los sionistas y defensores de los genocidas quienes degradan la condición humana del pueblo palestino, exterminándolo con todo tipo de armas.
Son los sionistas y defensores de los genocidas quienes degradan la condición humana del pueblo palestino, exterminándolo con todo tipo de armas.
Según la visión de los Zaliasnik a esos seres humanos dignos que luchan contra el nazisionismo hay que neutralizarlos. Así lo sostienen los “elegidos” que equivale, sin lugar a duda, a un llamado a exterminarlos, en la jerga militar de los genocidas israelíes, a los cuales tanto defiende la comunidad judía sionista chilena de la cual participa este abogado.
Maquiavelo dijo con razón que los suizos eran libres e independientes porque tenían armas. Hezbolá venció al Ejército invasor sionista en verano de 2006 porque disponía de las armas adecuadas, había aprendido los métodos, tácticas y disciplinas necesarias, con una estrategia adecuada a sus objetivos históricos.
Hemos aprendido que no hay razón para esperar que alguien nos devuelva la esperanza que Israel ha borrado del futuro de la especie humana a la que tenemos la desgracia de pertenecer.
El director de UNRWA, Philippe Lazzarini, lo ha definido así: “La gente de Gaza no está ni viva ni muerta, son cadáveres andantes”.
Por Alberto García Watson Parece que en Gaza se ha inaugurado un nuevo plan nutricional, morirse de hambre como política de seguridad. Israel, esa supuesta democracia moderna y vibrante, ha reinventado el concepto de guerra. Ya no hacen falta cámaras de gas, basta con cerrar los pasos fronterizos, bombardear panaderías y bloquear la entrada de harina.…
La heroica resistencia palestina está a su vez en un plano de ebullición, porque más allá de lo horroroso que puede ser el genocidio sobre los territorios de Gaza y Cisjordania, hay un elemento que destaca con fuerza: la fortaleza de la lucha por la reconstrucción de un pueblo ocupado, la lucha por la defensa y recuperación de los territorios, tal como lo ha hecho nuestro pueblo mapuche históricamente.
Palestina ha dejado al descubierto el cinismo de la comunidad internacional. No es que no existan principios. Es que, si no les gustan, tienen otros. Así de simple. Así de brutal.
Nos organizamos desde abajo, desde la solidaridad internacionalista, por un mundo sin ocupaciones ni muros, sin apartheid ni armas nucleares. Nos comprometemos a no dejar de hablar de Palestina, a no callar frente al poder y a seguir denunciando la arquitectura imperial que permite el genocidio.
Todo bajo la total impunidad frente a una sociedad que en un 99,9% apoya el desplazamiento, la expulsión, el robo de tierras, la destrucción de escuelas, mezquitas, iglesias, hospitales, infraestructura vial, sanitaria, agrícola, industrial, la construcción de muros de apartheid y confinamiento en dos enomes campos de concentración como lo son Gaza y Cisjordania. Una sociedad que apoya la agresión y crímenes contra el pueblo de El Líbano.