Lucia Vergara Valenzuela, militante del MIR, cayó luchando con sus compañeros en la calle Fuente ovejuna de la Condes a la edad de 31 años, enfrentando una operación de aniquilamiento montada por los aparatos de la CNI con más de 60 afectivos militares armados con ametralladores punto 50.
Hablamos de aquellos exiliados que no se quedaron ni tranquilos ni conformes en una Europa cómoda, y que por el contrario, decidieron retornar para desarrollar y apoyar todas las formas de lucha contra la dictadura, el flagelo de una de las más horrendas y siniestras de Latinoamérica.
Aquí la humanidad se hizo presente en la forma más profunda que puede ser, en aquellas personas que soñaron un Chile para todos, hoy negadas y olvidadas por la historia oficial.

Dibujo: maki-ramos









