Opinión: El laberinto político y militar del corolario Trump

Por Ricardo Soberón, analista internacional

We live in a world, in the real world, Jake, that is governed by strength, that is governed by force, that is governed by power. These are the iron laws of the world since the beginning of timeStephen Miller, asesor de Seguridad de Trump[1]

«Vivimos en un mundo, en el mundo real, Jake, que se rige por la fuerza, que se rige por la violencia, que se rige por el poder. Estas son las leyes de hierro del mundo desde el principio de los tiempos». Stephen Miller, asesor de Seguridad de Trump

Nadie se ha dado cuenta, el gobierno de Trump viene preparando estas acciones que culminaron en la operación “Resolución Absoluta” en el marco de una operación mayor “Lanza del Sur” en todo el Caribe, a través de ordenes ejecutivas que perfilaron las acciones como de “law enforcement”, es decir de orden criminal y procesal penal para llevar a juicio a Maduro, y no como una tradicional operación militar de carácter político injerencista. Es el inicio de una aventura de mayor envergadura: redefinir las relaciones de América Latina con Washington.

La reciente dación del National Defense Strategy Act[2], revelan el nuevo escenario internacional que propone Donald Trump: el comportamiento de Washington como un verdadero estado canalla (rogue) en “su” hemisferio, como la mayor amenaza para la estabilidad latinoamericana. Esto fue comprobado en los últimos meses por el progresivo despliegue de unidades, equipos y plataformas militares en instalaciones norteamericanas en Puerto Rico, Guantánamo, El Salvador, Panamá y Trinidad y Tobago, que facilitaron la acción táctica quirúrgica del 3 de enero. Y continúa con las posteriores amenazas a contra Gustavo Petro de Colombia, Groenlandia (Dinamarca) y la captura de embarcaciones petroleras en aguas internacionales.

Muchos de los actos políticos de Donald Trump están hechos para una determinada audiencia, antes que para causar efectos sostenidos. Así sucede con su discurso antiinmigrante -como candidato y como presidente- y sin embargo ha expulsado menos gente que en la gestión de Barak Obama. Su guerra comercial ha estado matizada por acuerdos favorables con Inglaterra, con China y la propia UE. Igual con sus procesos de paz inconclusos, que no logran resultados ni en Gaza, ni en Ucrania, ni entre Tailandia y Camboya.

Su discurso es grandilocuente, genérico, y marcado por una gran cuota de egocentrismo y el señalamiento del destino manifiesto de EE. UU frente al mundo. Así sucedió antes con la pretensión de ocupación de Afganistán, en Libia, en Irak. Tengo la impresión de que algo similar ocurrirá con Venezuela. Los errores que comete Trump son varios, y le pueden costar caro en el escenario preelectoral norteamericano del 2026: solo el 40% de la población apoya la medida[3]. Por un lado, el discurso de la guerra contra el narcotráfico que sostuvo durante el 2025 confirma una serie de errores y omisiones: es el caso del desistimiento de cargos por tráfico de drogas contra Maduro y el supuesto “Cartel de los Soles” por el tribunal del Distrito del Sur de Nueva York; luego, la confirmación que gran parte de la cocaína va por el Pacífico y no por el Caribe; la excarcelación de un ex mandatario hondureño condenado por tráfico de drogas; estas acciones contradictorias, han ocasionado el cierre de la cooperación antidrogas holandesa en el Caribe[4].

A nivel táctico efectivamente ha logrado una victoria evidente, que le podría asegurar en el corto plazo un acceso favorable a las inmensas reservas de petróleo y gas (Chevron, Shell y BP, como principales interesados); en la actualidad Venezuela produce aproximadamente 1.1 millones de barriles diarios y el 69% lo absorbe la demanda china. Es la ecuación que Trump desea cambiar: incrementar la producción venezolana, en favor de las petroleras americanas.

No sucede lo mismo a nivel estratégico. La decisión de emprender una acción militar incompleta, que no asegura una transición hacia un escenario deseable, es un riesgo. Respecto de la primera, se ha producido la condena de diversos actores internacionales; Trump carece de la legitimidad internacional y doméstica sobre sus acciones: China[5], Rusia[6], Brasil y su convocatoria a reunión ministerial de emergencia en el marco de la CELAC[7], Mexico[8], Colombia, Uruguay[9], Irán, Sudáfrica[10], España, El Vaticano, se han pronunciado en contra de un acto unilateral, ilegítimo e ilegal. Es necesario resaltar el largo silencio y respuesta tardía del sistema ONU[11], así como los interesantes pero improductivos debates del Consejo de Seguridad.

Desde el lado local, es evidente el factor distractor sobre los files Epstein, así como la ausencia de autorización del Congreso lo que pone en evidencia la falta de legalidad de la operación “Resolución Absoluta”, al interior del sistema jurídico y político norteamericano. Que quiere decir Trump con “administrar el país”, mientras descarta nuevas elecciones. La intención de formar un “protectorado” en ese país ¿Imponer a Rubio, o dejar que Daysy Rodríguez asuma? ¿Acaso un país se puede administrar bajo la amenaza de nuevos bombardeos?

El dilema de Trump es establecer los límites de cambiar un régimen sin cambiarlo. Hay una barrera infranqueable que Trump no podrá cruzar jamás: el despliegue terrestre de fuerzas militares norteamericanas para controlar efectivamente el territorio venezolano; o primero tendría que destruir toda su infraestructura energética, lo cual le impediría hacer negocios. Por otro lado, ha descartado que el reemplazo sea María Corina Machado o Edmundo González, y parece decantarse por la nombrada Deisy Rodríguez.

Ahora identifiquemos algunos retos, para la comunidad latinoamericana. El primero, el reconocimiento del nivel de afrenta a toda la comunidad, cosa que no está muy clara aún. Para enfrentar esta ofensiva de hostilidad sin límites, no basta con la respuesta colectiva, como lo ha hecho Europa frente a los discursos sobre Groenlandia[12]. Se requiere de la mayor articulación política, diplomática entre los estados más influyentes de la región, como es el caso de México y Brasil; por otro lado, sería muy importante que el presidente Petro lidere la movilización popular en la región andina


[1] https://www.nytimes.com/2026/01/05/us/politics/stephen-miller-greenland-venezuela.html?utm_source=substack&utm_medium=email

[2] https://www.congress.gov/bill/119th-congress/senate-bill/1071

[3] https://www.washingtonpost.com/politics/interactive/2026/venezuela-maduro-poll-trump-military/

[4] https://www.defensa.com/centro-america/ministro-defensa-paises-bajos-visita-antillas-neerlandesas-tras

[5] https://actualidad.rt.com/actualidad/580617-xi-jinping-rompe-silencio-agresion-eeuu-venezuela

https://actualidad.rt.com/actualidad/580587-china-ataque-venezuela-pais-actuar-policia

[6] https://rpp.pe/mundo/actualidad/rusia-condena-ante-la-onu-la-operacion-criminal-de-eeuu-en-venezuela-y-pide-liberar-a-nicolas-maduro-noticia-1670374

[7] https://popularresistance.org/brazil-calls-emergency-celac-meeting-in-response-to-us-attack/

[8] https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/05/mexico/video/sheinbaum-rechaza-intervencion-eeuu-maduro-sot

[9] https://www.gub.uy/presidencia/comunicacion/noticias/comunicado-brasil-chile-colombia-mexico-uruguay-espana-frente-hechos?fbclid=IwdGRzaAPIt9BjbGNrA8i3vWV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDDM1MDY4NTUzMTcyOAABHn5qhAsHMdX4Bqma1yC_2uiv7uc1V3tK1dwcv-BsNLYNN3FKf6fUeHyoK0Vv_aem_c7SEL7tHmv-UR5PKyuz7Gg&sfnsn=wa

[10] https://www.telesurtv.net/sudafrica-condena-agresion-eeuu-venezuela/

[11] https://rpp.pe/mundo/actualidad/onu-pide-que-se-respete-el-derecho-internacional-tras-operativo-de-estados-unidos-en-venezuela-noticia-1670348

https://www.telesurtv.net/csnu-eeuu-venezuela-secuestro-presidente

[12] https://elpais.com/internacional/2026-01-06/los-grandes-paises-de-europa-reclaman-a-trump-que-respete-a-groenlandia-tras-las-amenazas-de-anexion.html?sma=elpaisdelamanana_2026.01.07_2&utm_medium=email&utm_source=newsletter&utm_campaign=elpaisdelamanana_2026.01.07_2

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Fuente: https://nuevordeninternacional.com/el-laberinto-politico-y-militar-del-corolario-trump/

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