
El 5 de febrero de 1936 se estrenó en Nueva York Tiempos modernos, la famosa película de Charles Chaplin en la que, con ternura y humor y una lucidez excepcional, daba cuenta de una de las grandes tragedias del siglo XX: la deshumanización del trabajo en el capitalismo industrial. Con engranajes, fábricas y ritmos imposibles, Chaplin ilustró la precariedad material y emocional de millones de trabajadores ante un sistema dispuesto a transformar el tiempo, el cuerpo o la vida en piezas sustituibles.
Noventa años después, aquella crítica sigue hablándonos en presente. Las crisis económicas, la automatización, la inseguridad laboral, así como las asiduas recesiones globales nos demuestran que aquellos problemas con los que Chaplin despotricó no eran una anécdota del pasado, sino características estructurales de un sistema concretado en ciclos de crecimiento y de aumento y quiebra.

A la vez, Una historia de las crisis y recesiones de grandes recesiones y crisis del capitalismo: 1914-2019 de Andrés Solimano, se inserta en ese diálogo entre el cine, la historia y la economía. El libro ofrece una argumentación clara y rigurosa de las principales crisis del último siglo a medida que se va demostrando cómo las guerras, los colapsos financieros y las transformaciones productivas han ido modelando —una y otra vez— las condiciones de vida de las sociedades contemporáneas.
Compartimos a continuación un fragmento introductorio de esta obra, que invita a comprender las crisis no como accidentes aislados, sino como parte constitutiva del capitalismo moderno. Porque entender el presente —como intuía Chaplin— también es una forma de recuperar dignidad y conciencia histórica.


