
Javier Milei viaja cuando le diga Donald Trump y firma lo que le ponen delante. Este jueves, el presidente norteamericano lo convocó a Washington para el Board of Peace (Junta de la Paz), un pseudo-organismo que, de hecho, compite con las Naciones Unidas, pero que a primera vista es un fracaso: rechazaron el convite Europa, Rusia, China, Brasil, México y otros países clave. Incluso Italia dijo que no, aunque asistirá como observador.
Será el viaje 14 del presidente a Estados Unidos. Milei ya le firmó a Trump una especie de trato preferencial en minerales críticos -el litio es decisivo- y también convalidó lo que llamaron pomposamente un “acuerdo comercial”, que impone obligaciones a la Argentina y pocas, muy pocas, a Estados Unidos.
De la mano de Washington, la misión del Fondo Monetario pasó por Buenos Aires sin decir una palabra sobre la trampa del índice de precios, cuyo cambio era una exigencia del propio organismo. La ayuda del gobierno norteamericano se adivina también en que la causa Libra, con miles de damnificados, no avanzó un milímetro en el país del Norte al cumplirse un año. Y todo hace pensar que se necesitaría una mano especial en la causa donde está acusado Fred Machado: el narco-amigo de José Luis Espert, candidato libertario, se va a declarar culpable y los fiscales le están exigiendo que aporte nombres y cifras.
Buenos Aires-Washington, otra vez
Javier Milei fue el primer presidente del mundo en confirmar que estará en Washington este jueves 19 de febrero, en el primer encuentro del Board of Peace. Los que dijeron que sí son muy pocos, al punto que los demócratas lo llaman el Board de Tiranos, dado que la mayoría son reyes, exrepúblicas soviéticas o mandatarios de países con bajísimas calificaciones democráticas: Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Qatar, Bahrain, Turquía, Marruecos, Pakistan, Uzbequistán, Bielorrusia, Mongolia, Kuwait, Kosovo, Kazajistán, Jordania, Indonesia, Egipto, El Salvador, Camboya, Bulgaria, Armenia y Hungría. El último ingreso, hace 3 días, fue el de Israel, aunque Benjamín Netanyahu no irá a Washington.
Internacionalmente se considera un fracaso de Trump porque no logró el ingreso de ninguno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas: no está el Reino Unido ni China ni Rusia ni Francia. De hecho, los únicos países europeos que participan son Hungría y Bulgaria. Desde el punto de vista argentino, además, no está Brasil -nuestro principal socio comercial- ni México ni la enorme mayoría de los países latinoamericanos: sólo están invitados Paraguay y El Salvador, pero los presidentes aún no confirmaron su presencia.

Un golpe trascendente fue la negativa de Italia. Giorgia Meloni explicó que el país no puede ingresar, por motivos constitucionales, a ningún organismo en que Italia tenga menos facultades que los demás integrantes. Y en el Board sucede que Trump es el presidente vitalicio, incluso cuando deje la Casa Blanca, por lo tanto, no hay equivalencias ni elección alguna. Este fin de semana, Meloni trató de no desairar tanto a Trump y anunció que irá como observadora, despertando críticas en Italia y en el resto de Europa.
Tampoco estará en Washington un representante oficial de las Naciones Unidas. La organización obviamente ve que el Board es un armado de Trump que compite, lima, las funciones de Naciones Unidas. Es cierto que la ONU está desteñida, pero son miembros 195 países y en el Board hay menos de 30.
Dictamen legal en contra
La Consejera Legal de la Cancillería, Delia Gómez Durán, le advirtió al canciller Pablo Quirno que es inconveniente coincidir en un organismo con Kosovo. Sucede que Argentina no reconoce a Kosovo por el caso Malvinas: no acepta la independencia por el principio de integridad territorial, no avala independencias unilaterales, argumentos que son claves en el caso de las islas.
Con Trump y Orban en caída
El estar pegado a Trump, distanciándose de la mayor parte del mundo, tiene un costo aún mayor teniendo en cuenta que el mandatario norteamericano, al menos por ahora, viene en caída. Durante la semana que pasó se publicaron en Estados Unidos 6 encuestas, todas desfavorables para el presidente. Algunas tienen números de catástrofe: Associated Press-NORC (Universidad de Chicago) publicó que el 60 por ciento de los norteamericanos opina que el país está en un camino equivocado y 38 por ciento dice que es el correcto. Los republicanos perdieron las últimas 8 elecciones, algunas en lugares donde los demócratas no ganan desde hace años, como Miami o condados de Texas.
El caso del presidente de Hungría, Víctor Orban, transita por un camino similar y, a nivel internacional, se considera que los dos aliados fieles de Trump son, justamente, Orban y Milei. Es muy llamativa la consigna del partido de centro-derecha que enfrenta al presidente de ese país: Make Hungary European Again (Hagamos que Hungría vuelva a Europa), poniendo el acento en la crítica a la alianza Orban-Trump. Hoy por hoy, Tisza, que lleva como candidato a Peter Magyar, registra el 53 por ciento en las encuestas, frente al 37 por ciento de Orban. Las elecciones son en abril.
Por supuesto que la Casa Rosada puede argumentar que se trata solo de encuestas y lo concreto es que Trump salvó a Milei de una derrota en octubre.
Cancillería vacía
La política de Milei y su canciller Quirno sólo consiste en ir adonde dice Trump y firmar lo que les pide Trump. Como anticipó Página/12 hace un mes, el 5 de febrero Quirno firmó un acuerdo que le da amplias ventajas a Estados Unidos y a las empresas norteamericanas para la explotación de los minerales críticos -esencialmente litio y cobre– y, si hay hallazgos, de las llamadas tierras raras. El secretario de Estado, Marco Rubio, dice que esos minerales son “una cuestión de seguridad nacional” de Estados Unidos y, por lo tanto, debe ser marginado China.
Pocos días después se firmó el llamado “acuerdo comercial” que, en la letra chica, implica numerosas obligaciones para la Argentina y pocas para Estados Unidos. El analista Andrés Malamud, de la Universidad de Lisboa, contó 113 “la Argentina deberá” y sólo 7 veces que el acuerdo dice “Estados Unidos deberá”.
Lo más grave no son únicamente los términos del acuerdo sino el nivel de ruptura que significa con Brasil y nuestros aliados regionales. De hecho, Itamaraty, la cancillería brasileña, está estudiando si el acuerdo Argentina-EE.UU entra en conflicto con las reglas del Mercosur, porque implica la eliminación de aranceles que debieron ser negociados de conjunto y no por un país unilateralmente. Además, hay cuestiones que tienen que ver con patentes y estándares técnicos que debilitan normas protegidas por el Mercosur.
Los beneficios I
A cambio de las groseras sesiones de soberanía y la pérdida de confianza internacional -la Cancillería argentina tenía gran prestigio antes de la llegada de Milei-, la Casa Rosada cosechó el ya conocido rescate de octubre, protagonizado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, con un swap del que nunca se conocieron los detalles -¿Cuáles fueron los intereses que llevaron a Bessent a decir que Estados Unidos tuvo ganancias?- y un oscuro manejo de los fondos públicos y hasta el oro del Banco Central.
El último episodio fue el paso por Buenos Aires de una misión del FMI que volvió a Washington sin decir nada sobre la manipulación del índice de inflación. El propio Fondo había dicho que debía actualizarse y la delegación se tomó el avión de regreso sin emitir opinión sobre el índice Caputo.
Los beneficios II
Con bajo perfil, habrá que ver la influencia de la Casa Blanca en causas judiciales de trascendencia para la Argentina, el gobierno, Milei y su hermana, Karina.
*En Texas se está cocinando el acuerdo entre Fred Machado y los fiscales. El narco-amigo de José Luis Espert se va a declarar culpable de buena parte de las acusaciones, algo que está negociando con la fiscalía. El juez Amos Mazzant otorgó un plazo de 90 días para que la defensa y los fiscales sigan negociando, pero en principio se fijó el 8 de junio, el 13 de julio o el 20 de julio para empezar el juicio, si no hay acuerdo. Es sólo una amenaza. El acuerdo está en camino y Machado va a dar datos sobre Espert y las campañas libertarias. Está claro que el principal candidato de Milei recibió transferencias de Machado e hizo decenas de viajes en aviones del narco. Se necesitará una mano en Texas.
*Este sábado se cumplió un año del caso Libra. El expediente en Estados Unidos se movió poco y nada pese a que hubo miles de defraudados. Se aduce que al estudio de abogados que representa a los perjudicados sólo le importa que se restituya el dinero y que por eso no avanza penalmente contra Hayden Davis, socio de Milei en la aventura, ni contra el propio Milei ni contra Karina. Las razones parecen dudosas.
*Finalmente está el proceso por la privatización de YPF. El gobierno de Trump jugó a favor de la Argentina presentando un escrito y apoyando la postura del país. Es un proceso en trámite por miles de millones de dólares.
El marketing norteamericano habla de que en Estados Unidos la justicia es independiente. Basta ver la manera descarada en la que se manejó la causa del pederasta Jeffrey Epstein para que quede expuesto que en el país del Norte también funciona un descomunal Comodoro Py, casi siempre al ritmo de la larga mano de la Casa Blanca.
El jueves Milei concretará el viaje a Estados Unidos número 14 de su mandato. Como en este caso, son viajes ideológicos, de sintonía con la derecha internacional y con la característica de acatar lo que pide Trump. A eso quedaron reducidas las relaciones exteriores del gobierno libertario y, por ahora, de la Argentina.









