
por Cheuquelen Antillanca Ñancucheo Ñanculeo
La continuidad del estado de excepción constitucional de Emergencia en 4 provincias de Wallmapu bajo el nuevo gobierno de extrema derecha de José A Kast, hasta el momento ha sido el más extenso en la historia de Chile, decretado por el gobierno progresista de Gabriel Boric el 17 de mayo de 2022 -que mantuvo por 3 años y 10 meses de ocupación militar de manera ininterrumpida a Wallmapu-, fue ratificado el pasado 22 de marzo de 2026 en el Congreso de la República de Chile a solicitud de la nueva administración. En la cámara de diputados llamó la atención que no se cambiará un ápice de lo que fueron las 66° prórrogas anteriores del gobierno de Boric. Lo anterior se debió a que según el nuevo ministro Secretario General de la Presidencia, José García Ruminot, en entrevista en un programa de TVN, «nosotros cuando se envió la nueva prórroga en el Congreso llevábamos 10 días en el gobierno, una cosa así…no alcanzamos a conversar qué vamos hacer para adelante».
Ello se vio reflejado en el cuestionamiento de los parlamentarios del partido Republicano y también del partido Libertario en la sesión del 22 de marzo, quienes exigieron que para la próxima prórroga de este mes de abril, el gobierno de José Kast realice modificaciones sustantivas a la petición gubernamental respecto de la continuidad del estado de emergencia para 4 provincias de Wallmapu: Biobío, Arauco, Malleco y Cautín.
En entrevista, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García, expresó que la segunda prórroga del actual gobierno sufrirá modificaciones, si bien no quiso adelantarlas, sí dio señales de que el estado de emergencia podría acotarse a las comunas donde, según los informes cuantitativos del gobierno anterior – basados en los datos de Carabineros de Chile-, se han seguido produciendo una cantidad importante de sabotajes o atentados, aun cuando la presencia militar es importante. Y añadió en el programa «Estado Nacional» del domingo 29 de marzo, que la presencia de las fuerzas armadas y la coordinación con Carabineros se intensificarán en esos sectores. Se trata de comunas específicas en las provincias de Arauco, Cautín y Malleco. En esta última, el ministro hizo alusión a las comunas de Victoria, Ercilla y Collipulli.
Sobre este asunto José García indicó que «Hay varias alternativas; hay varias posibilidades, pero van haber cambios respecto del estado de excepción constitucional. No quiero precisar en qué van a consistir esos cambios, pero se van a intensificar en aquellas zonas que la historia demuestra que los atentados continúan y yo creo que vemos tres o cuatro comunas que son las más…es que son zonas tan grandes, son zonas boscosas, de cerro. Entonces ocultarse no es tan difícil. Ahí tenemos Collipulli con mucho atentado; Victoria con mucho atentado; Ercilla con mucho atentado y yo diría que esas son como las tres más importantes y claro ..cuando la policía tiene una actuación y toman a personas que son importantes y que han participado en atentados en estas tres comunas, saltan también las acciones «terroristas» para otras partes, pero tenemos ahí un desafío, el de focalizar más (refiriéndose a la presencia militar) en las comunas donde se han producido más atentados».
Temucuicui
En la misma conversación televisiva, el ministro García analizó el caso del territorio de Temucuicui en relación al último comunicado emitido por esa comunidad. Desde luego que el discurso del ministro cambió, afirmando que «Vamos a recuperar…no sé si la palabra sea recuperar, pero sentir que Temucuicui es parte del territorio de Chile y es parte del territorio de La Araucanía», y agregó que «Vamos actuar para que los organismos del Estado puedan estar presentes. No nos dejemos llevar por las declaraciones de un par de dirigentes que muchas veces no representan a sus bases».
Intensificación del estado de excepción en zonas estigmatizadas y la vulneración a la infancia mapuche
La nueva prórroga del estado de excepción se votará en el congreso de la república de Chile en la penúltima semana de abril y una de sus consecuencias es intensificar la presencia de las fuerzas armadas en zonas específicas que ya por años han sido militarizadas. Es decir, la política de la administración Kast es seguir repitiendo medidas de un estado de excepción encubierta en cuanto a la vulneración sistemática de los derechos de las personas que habitan en esos territorios, pero en particular sobre las comunidades Mapuche y los diferentes Lof en resistencia, sobre todo en grupos etarios determinados, como la infancia Mapuche; los niños, niñas y adolescentes, además de la adultez mayor, donde estos últimos tienen que soportar no solo la violación a su privacidad desde el espacio aéreo, si no que el asedio tecnológico -policial y militar- de los ruidos originados por diferentes drones y vehículos blindados, alterando su diario vivir en la última etapa de sus vidas.
Respecto de la infancia Mapuche en dichas zonas, se ha visto vulnerada en un principio básico: «En democracia los niños y niñas Mapuche hasta diez años aproximadamente no conocen otra lógica en su corta vida más que el haber vivido siempre con militares en su entorno, es decir, no conocen una infancia sin militares, tal como en una dictadura. Han crecido presenciando los controles de identidad que realiza Carabineros en coordinación con las fuerzas armadas, a sus padres, madres y adultos significativos en los diferentes caminos aledaños a sus comunidades, ya sea cuando asisten al colegio o en cualquier momento cotidiano cuando concurren al pueblo».
Con la excusa de la seguridad, además del discurso instaurado sobre el «terrorismo», los niños y niñas que viven en la estigmatizada » Zona Roja», mismas comunas que menciona el ministro García (Collipulli, Victoria y Ercilla), han tenido que lidiar sus juegos, sus alegrías y los espacios seguros con las diversas preocupaciones provenientes de un conflicto en que los militares, en conjunto con las fuerzas policiales, en cualquier momento puedan entrar a su territorio, además de exponerlos a presenciar los atropellos a los que ellos consideran sus pilares fundamentales, los adultos significativos como sus padres, familia y comunidad.
Por otra parte, en esa misma zona junto a la provincia de Arauco, adolescentes y jóvenes han tenido que crecer y desarrollarse bajo un estado de excepción de facto, ya que las policías han estado de manera militarizada en esos territorios por más de 20 años.
Análisis final
Diferentes coaliciones y diferentes gobiernos han pasado, pero cada uno ha escalado en materia de represión, sobre todo cuando el pueblo mapuche ha podido lograr atisbos de autodeterminación. Sólo que esta vez el gobierno es abiertamente racista; abiertamente fascista; abiertamente anti mapuche y utilizará todas las instituciones del Estado para refundar tanto Chile, como intentar hacerlo en territorio Mapuche, originando el mayor daño posible, bajo el manto de una «emergencia» y de salvaguardar «la patria».
El discurso de la «Segunda ideología de la ocupación para Wallmapu», replicado por la prensa y las diferentes administraciones gubernamentales durante años hasta la actualidad, ha conseguido crear nuevamente el enemigo interno -otra vez Mapuche- y mucha gente ha creído el cuento del «terrorismo», «narco-terrorismo», «crimen organizado», por tanto hoy existe «legitimidad» para matar. Sin embargo, la inexperiencia del gobierno Kast le puede pasar una mala jugada. Ya ocurrió con Sebastián Piñera y el asesinato de Camilo Catrillanca, hecho que se convirtió en la antesala del estallido social de 2019.
Pero el pueblo mapuche -o una parte de él- no renunciará a su derecho a la libre determinación. Así lo hizo cuando derrotó al imperio más poderoso de América; luego, al imperio más poderoso del mundo en su época, el imperio español; resistió el genocidio ejecutado por las repúblicas chilena y argentina; pasó la dictadura militar de Augusto Pinochet. Por ello es impensable que con más violencia y más represión hacia las diferentes comunidades, organizaciones y expresiones de resistencia Mapuche, puedan conseguir la sumisión de nuestro pueblo, ni mucho menos la solución al conflicto entre el Estado chileno y el pueblo nación Mapuche.









