| por Arthur González. El primero de mayo del 2026, el presidente de Estados Unidos firmó contra Cuba la Orden Ejecutiva 14404, la cual otorga una licencia para asesinar a todo el pueblo cubano, bajo el falso pretexto de “presionar al gobierno revolucionario” para que entregue el poder a Estados Unidos, añeja aspiración de los yanquis.Desde 1959 la escalada de acciones y sanciones contra el pueblo cubano no han cesado, pero ante la resistencia estoica y su apoyo mayoritario a la Revolución socialista, el actual secretario de Estado, Marco Rubio, comprometido con la mafia terrorista anticubana, incrementa toda medida inimaginable para torcerle el cuello, con el propósito de que culpen al gobierno de sus penurias y se lance a las calles.La mencionada Orden Ejecutiva 14404, regalo de Donald Trump a su secretario de Estado, basta para sentarlos ante un tribunal internacional independiente como acusados por crímenes de lesa humanidad, según las normas legales.Para no dejar dudas de su accionar despiadado, el 11 de junio del 2026 Marco Rubio sancionó a la empresa estatal cubana CUPET y de inmediato la convierte en entidad bloqueada con la que no se pueden establecer ningún tipo de negocios desde Estados Unidos o naciones que tengan intereses en ese país, medida que tomó por sorpresa a los analistas energéticos, según Jorge Piñón, investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, colaborador histórico de la CIA para investigar el tema cubano, quien añadió:“CUPET gestiona y controla toda la gestión de valor del petróleo en Cuba, desde la exploración y producción de petróleo crudo y gas natural, las refinerías cubanas, todo el sistema logístico, las plantas de distribución, todos los camiones cisternas y las estaciones de servicio e incluye también el gas licuado que millones de cubanos usan para cocinar”.¿Por qué Marco Rubio tomó dicha medida de forma intempestiva?La razón está en el anuncio en Miami de que la empresa Vanguard Energy acababa de firma un contrato para exportar entre 200,000 y 250,000 barriles de combustible a Cuba, solo para empresas privadas cubanas, hecho que disparó las alarmas entre la mafia terrorista anticubana que se opone rotundamente a todo negocio hacia la Isla, aunque sea con privados, pues su anhelo es asfixiar la economía por cualquier vía.Rápidamente se movieron para ejercer presión y cortar ese envió que solo beneficiaba a las empresas privadas, que entre otras cosas venden alimentos a la población y algunos servicios básicos. Ante los reclamos, la alcaldía de Miami-Dade revocó la licencia comercial de Vanguard Energy, con sede en Coral Gables, quien tenía el contrato de exportación del combustible.Esta decisión también afecta a los empresarios estadounidenses, algo que poco les importan con tal de asfixiar al pueblo cubano, pues de acuerdo a los argumentos del colaborador de la CIA: “Es una gran cantidad de combustible y hemos calculado que, si son 200,000 en diésel significa que un tanquero con 200,000 barriles alcanzaría para abastecer al sector privado cubano durante mes y medio o dos meses. Si ese envío se hubiera mantenido en el tiempo, sería un indicador de que el cliente es mayor, o sea, el Estado”.Mentira total. Ellos saben que el estado cubano no adquiere nada de esa mínima cantidad de combustible.El interés de la CIA y de la administración es de cero petróleo para Cuba, expuesto por el propio Piñón en una recién entrevista en la que reveló el estudio y seguimiento pormenorizado que hacen los analistas yanquis, al afirmar abiertamente:“Reconozco que los estimados fallaron, no hicimos un buen estimado. Cuba tenía reservas estratégicas mayores a las calculadas, atribuibles a dos factores: el almacenamiento en refinerías, incluyendo posiblemente los tanques de la terminal de Matanzas reconstruidos tras el incendio de 2022 y el uso de cuatro o cinco tanqueros que tiene y están ahora en diferentes puertos cubanos, posiblemente empleados como depósitos flotantes de combustible que no tomamos en cuenta. Los pronósticos sobre el agotamiento de combustible en la Isla subestimaron la capacidad de reserva del régimen”.¿Por qué y cuáles son los motivos para que analistas en Estados Unidos realicen ese estudio pormenorizado de las reservas cubanas?Sencillamente para la toma de decisiones, con el fin de evitar que Cuba adquiera el combustible necesario para mantener funcionando su economía.El seguimiento que hacen es a “punta de lápiz”, por esa razón el propio Piñón, que es la cara pública del grupo de análisis de la CIA, explicó:“El caso del buque petrolero ruso Universal, sancionado por Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido, Suiza y Canadá, que finalmente no llegó a Cuba, no es un hecho aislado sino la confirmación de un patrón, que, hasta los rusos por alguna razón le han tomado miedo a los Estados Unidos y no han entrado a Cuba. Según The Moscow Times, las autoridades estadounidenses no autorizaron al buque a continuar hacia la isla.La persecución es implacable, documentada por la presencia de la Armada norteamericana en el Caribe, unido al espionaje que realizan con sus satélites militares, a un alto costo de miles de millones de dólares con tal de ahogar a Cuba, pero sin lograrlo. Por eso el odio que sienten y las nuevas medidas que aplican.El abogado estadounidense Luis Carlos Battista, de FitzGeorge Law, explicó a la prensa que la sanción de Marco Rubio contra CUPET podría ser “el tiro de gracia” para el gobierno cubano, porque la población civil cubana ya enfrenta apagones de hasta 40 horas y una crisis de agua potable sin precedentes.Uno de los puntos más críticos que señaló el abogado es el impacto sobre servicios esenciales que el Estado cubano no puede delegar en el sector privado, entre ellos el bombeo de agua potable y el funcionamiento de las ambulancias, entre otros.Este es precisamente el escenario que añoran Marco Rubio y la mafia anticubana para que el pueblo se lance a las calles, tal y como diseñaron en abril de 1960:“…Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba, negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.A finales de 1961 la administración yanqui aprobó una operación subversiva y entre sus objetivos contemplaba:“Provocar una rebelión del pueblo cubano que derrocará al régimen comunista e instaurará un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz. El clímax del levantamiento saldrá de la reacción airada del pueblo ante un hecho gubernamental producido por un incidente, o de un resquebrajamiento en la dirección política del régimen, o de ambos incluso. Desencadenar esto debe constituir un objetivo primordial del proyecto…En caso de ser necesario, el movimiento popular pediría ayuda a los países libres del hemisferio occidental y de ser posible, Estados Unidos brindará apoyo abierto a la sublevación del pueblo cubano, que incluiría una fuerza militar, si fuera necesario”.¿Esta estrategia política es para ayudar al pueblo y defender los derechos humanos?Al final Jorge Piñón tuvo que reconocer:“El golpe más inmediato de la sanción recaerá en el último tramo de la cadena (el pueblo) y advirtió que la crisis eléctrica en Cuba se agravará incluso si ocurre un cambio político, la situación va a ser peor y será peor también en el momento de una transición”.Estos son los que hablan de salvar a Cuba y a su pueblo, pero que los compren quienes no conocen la historia.Razón tiene José Martí cuando afirmó desde New York:“…de esta tierra no espero nada…más que males”. |









