Argentina. Cámara de Casación penal revocó la sentencia condenatoria contra la comunidad mapuche Winkul y la sobreseyó

por Gremial de Abogados

Hace apenas un par de años se trató de una de las peores y más brutas aberraciones judiciales del fuero Federal de Bariloche.

Todos recordarán el desastre que el gobierno de Macri hizo invadiendo el Lof Lafken Winkul Mapu con tropas federales dirigidas por Patricia Bullrich.

Arrasaron al mejor estilo del General Roca.

Reventaron todo, gasearon y precintaron niños muy chiquitos. Detuvieron a las lagmien y las separaron de sus hijos.

Y dos días después armaron una emboscada muy lejos del lugar objeto de la investigación.

Allí asesinaron por la espalda a Rafael Nahuel e hirieron también por la espalda a Johana Coluhan y Gonzalo Coña.

La Comunidad Winkul fue el desembarco definitivo de la Gremial de Abogados en la Patagonia en general y en especial en la Comarca Andina, ya que hasta ese momento estaba el compañero Luis Virgilio Sánchez batallando en las causas de diversas comunidades de Neuquén.

A partir de ahí debimos defender decenas de causas federales, prácticamente todas. Y también muchas provinciales.

Esa causa se llamó «Winkul», pero todos la conocemos como «Causa Madre”. Porque fue la primera que originó una de las mayores ofensivas contra los Mapuche en más de 100 años después de la Campaña al Desierto, y después de la represión desatada en el Pu Lof Cushamen en Chubut.

Esa causa siguió su rumbo y llegó a juicio.

Hoy esa condena la Gremial la llevó hasta la Corte Suprema de Justicia en apelación.

Después del asesinato de Rafita, y pandemia mediante, la comunidad y la Machi fue cumpliendo su rol de guía espiritual para muchas de las comunidades del Pueblo Mapuche. Pero también la reacción de los sectores racistas, supremacistas y pertenecientes a los grandes intereses económicos de la zona se fueron organizando en un hostigamiento sin fin contra la comunidad, boicoteando cualquier espacio de diálogo que se intentaba construir.

Pocos años después, durante el Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, de la mano del ministro de Seguridad, estamos hablando de Aníbal Fernández, vino la represión, constituyendo un «Comando Conjunto» de todas las fuerzas federales para desalojar a la Comunidad.

Esas fuerzas militarizaron la región al estilo de una zona de guerra.

Y produjeron una acción artera, alevosa y con una violencia similar a la de años anteriores con el macrismo.

Con una excusa inexistente de un supuesto ataque Mapuche a un puesto de Gendarmería arrasaron nuevamente Winkul, una vez más arrestaron a las lagmien y reprimieron a sus niños, algunos de los cuales debieron dispersarse en esos montes donde permanecieron así un día, hasta que los encontraron casi muertos de frío.

Las lagmien de la comunidad y otras mujeres fueron detenidas durante más de ocho meses.

Y se les inicio una causa armada, una de las peores aberraciones judiciales vividas.

La Gremial y gran parte de la prensa, incluso prensa que no está a favor de nosotros, la bautizamos *»la causa Trucha»*.

Pero el Gobierno de Alberto y Cristina fueron más lejos aún: se trasladó a cuatro de las lagmien desde Bariloche hasta Ezeiza por tierra y en las peores condiciones de violencia y vejaciones en una simbología directa a la historia vivida durante la Conquista del Desierto cuando gran parte del pueblo mapuche fue trasladado a la Isla Martín García.

Cuando llegaron a Buenos Aires las fueron llevando a distintas dependencias, impidiéndonos a los abogados verlas.

También hay que decir que una de las lagmien que quedó en Bariloche con un embarazo de 8 meses terminó pariendo detenida.

Nosotros y nosotras mismas que estamos acostumbrados jamás pudimos entender la razón de tanta crueldad.

Y no era un gobierno de derecha sino supuestamente progresista.

Estos hechos motivaron que la Ministra de la Mujer, Doctora Eli Gómez Alcorta renunciara dignamente a su cargo en repudio a semejantes violaciones.

Fue tan grave todo que las comunidades mapuche le exigieron al Gobierno de Fernández una mesa de diálogo para lograr un acuerdo y se logró. Por primera vez, el Gobierno reconoció a la Comunidad Winkul y sus derechos sobre el sitio sagrado.

La reacción del lobby empresarial y terrateniente no se hizo esperar y gracias a su brazo ejecutor en el Ministerio Público Fiscal tiró abajo el acuerdo que se había alcanzado dentro del proceso.

Y finalmente fuimos a juicio.

Un juicio oral amañado, donde nos impidieron pruebas y donde nos pusieron todas las trabas imaginables.

Ya gobernaba Milei.

El juicio fue visto en directo por todos y todas.

Los vídeos de cada audiencia fueron enviados por la Gremial a la prensa y a todos.

Nada de lo que decimos está inventado.

Todo fue visto en las grabaciones.

El nivel jurídico y técnico de nuestros enemigos (Fiscales y querellantes) era absolutamente pobre y mediocre.

El Tribunal les permitió todo y nos impidió todo.

Funcionarios administrativos, judiciales y testigos mostraron un desprecio racista inaudito hacia las imputadas.

La Gremial pusimos todo lo que teníamos. Los enfrentamos con siete colegas.

Les disparamos con todas las armas disponibles.

Pero fue inútil.

Los operadores del Fuero Federal, jueces y fiscales, corrían con el caballo del Comisario.

La orden del Gobierno a los jueces y fiscales era condenar como fuera.

Y así lo hicieron.

La Causa Trucha tuvo una sentencia trucha.

Todos nos conocen y saben que no nos rendimos fácil.

Y que muchas veces ni con trampas o inclinando la cancha en contra pueden ganarnos.

Este fue uno de esos casos.

Pedimos audiencia presencial que la Cámara de Casación nos concedió.

Y en ella exhibimos las aberraciones cometidas.

Ahora, este 7 de julio, la Cámara de Casación, máximo Tribunal penal de Argentina nos dio la razón en todo y dispuso la absolución de Betiana Ayelén Colhuan, Martha Luciana Jaramillo, María Celeste Ardaiz Guenumil, Romina Rosas, Matías Daniel Santana y Yéssica Fernanda Bonnefoi por los hechos materia de acusación.

Entendemos que no tenían otra alternativa porque la brutalidad de la sentencia era evidente.

Hay muchas causas más.

Algunas se ganarán

Otras se perderán.

Pero entendemos que esta fue uno de los mayores triunfos que tuvimos en los últimos años.

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