
por Dirección Nacional del Ejército de Liberación Nacional de Colombia, ELN
En tan solo su primer mes, el Gobierno de De la Espriella quedó al desnudo como violador de leyes nacionales y mundiales, agresor de la Madre Tierra, al servicio de la minoría de súper ricos y subordinado al plan de saqueo y guerra de Trump.
A De la Espriella lo volvieron candidato presidencial con centenares de miles de firmas falsas, las que desde el Estado le aprobaron. Al ser ciudadano estadounidense, debe ser leal a ese interés extranjero y como si nada pasara, desde el Estado colombiano lo aprobaron como presidente. Se posesionó pese al fraude hecho desde la Registraduría Nacional, mientras el Estado permanece ‘ciego y sordo’ al reclamo de la ciudadanía que rechaza las trampas con las que lo montaron.
Es evidente que un Estado delincuente posesiona de presidente a un personaje de igual calaña.
Al pasar el primer mes de gobierno, las decisiones de De la Espriella ratifican su esencia delincuente al respaldar acciones de EEUU que pisotean decisiones de la ONU, sobre el Golán que pertenece a Siria y sobre el Sahara Occidental, territorio del pueblo Saharaui. Restablece relaciones con Israel, cuando la Corte Internacional de Justicia sentencia que la ocupación de Palestina por parte de Israel es ilegal y debe terminar cuanto antes.
En Bogotá a la élite dominante ‘se le llena la boca’ hablando que en Colombia existe un Estado social de derecho, aunque, como es sabido, las decisiones del gobierno violan principios constitucionales sobre la autodeterminación de los pueblos y la resolución pacífica de las controversias, con el fin de imponer la presencia de tropas gringas en el país, decisión que no es facultad del presidente.
Tras el terremoto del 10 de agosto, el gobierno aprovecha para abrirle el paso a los súper ricos, para que se apoderen de las riquezas del Chocó, y en vez de disponer planes de ayuda a los damnificados, se le ha visto descargando represión sobre ellos.
En campaña habló de austeridad y criticó al gobierno de Petro, pero ahora su propuesta de Presupuesto General de la Nación para 2027 supera en 60 billones de pesos al anterior, incremento que está destinado a pagar intereses de la Deuda Externa a los bancos imperialistas, financiar la guerra y aumentar la burocracia. Al tiempo que se alista para rebajar impuestos a los grandes ricos del país y para entregar los bienes naturales a las transnacionales, como lo acaba de confirmar durante la visita al país de Rubio, el Secretario de Estado de EEUU.
En esta entrega al capital extranjero de recursos nacionales se destaca la minería de oro, aprobando el saqueo del páramo de Santurbán a costa de dejar sin agua a millones de habitantes de Santander y Norte de Santander, cuyos acueductos dependen de dicho páramo. Igual de nocivas son las autorizaciones para realizar extracción de petróleo con la técnica de Fracking y la aspersión con sustancias lesivas para el ambiente y la vida, como el Glifosato y el Glufosinato, con la excusa de adelantar la fracasada Guerra contra las drogas.
Para sostener sus tropelías, este gobierno amenaza con incrementar la guerra, sumándose a los planes bélicos de Trump para el continente. Para hacer realidad lo que dijo en la campaña electoral, destripando oponentes e infundiendo terror, se exhibió al lado de montones de cadáveres producidos por sus órdenes de ataque. Las lecciones de la historia enseñan que quien incentiva la guerra termina abrazado por ella.
Ser sátrapa de Trump no le va a servir a De la Espriella para evitar responder ante la justicia por los daños que le hace a Colombia. Está demostrado que por más agresiones que haga el imperialismo norteamericano, siempre la lucha de los pueblos lo harán retroceder, como está ocurriendo ahora en la República Islámica de Irán.
El camuflaje religioso con que De la Espriella intenta cubrir sus delitos, no impedirá que el pueblo colombiano rechace su administración por ilegítima y delincuente, y busque colocar en su lugar a un gobierno que sirva a la mayoría y defienda la soberanía nacional.
La construcción de un gran Acuerdo Nacional será fundamental para resistir y configurar alternativas políticas, para vencer los actuales planes guerreristas del Estado y el gobierno colombiano.
Siempre será legitimo para las naciones, pueblos y luchadores hacer uso del derecho a la rebelión para responder a las amenazas y guerra que impone el imperialismo y sus vasallos.
¡Colombia… para los trabajadores!
¡Ni un paso atrás… liberación o muerte!
Dirección Nacional
Ejército de Liberación Nacional
Montañas de Colombia
Septiembre de 2026
Fuente: ELN Voces


