El discurso de Delcy Rodríguez en la ONU

por Ricardo Ronquillo Bello.

Y resulta que el gran aliado -el único que merece las gracias ante el mundo-, de la reconstrucción moral y material de Venezuela, es nada menos que la administración de Donald Trump, que invadió el país al costo de un centenar de vidas y secuestró el presidente que Delcy Rodríguez ni menciona, como tampoco a Hugo Chávez.El único que merece unas gracias particulares es el que se jacta ante la comunidad mundial y frente a ella de su operación de guerra y hasta del botín que merece el vencedor.Se entiende que todo venezolano aspire a la paz y la concordia, al bienestar que merece todo pueblo, a una relación armoniosa con el mundo -cuanto lo deseamos para ese pueblo hermano, al que Martí reclamó en que servirla-, pero en las entrelíneas del discurso de Delcy se huele un pase de cuentas muy injusto a la Revolución Bolivariana que ella debía representar, un traspaso de todas las responsabilidades de la situación venezolana a los «extremismos internos», mientras ignora olímpicamente la zaña y la zisaña imperial que anemizó, aisló y fracturó al país hasta llevarlo a la invasión y a la humillación.La frase escogida de Bolívar para referirse al «Partido», o los partidos, ojalá no sea la que condene a la disolución del Partido Socialista Unido de Venezuela, cuyas bases se movilizaban en Caracas para dar apoyo a la mandataria interina en Nueva York.Por momentos sentí que Delcy utilizó el podio de la ONU para decir lo que hasta ahora no había aclarado de frente al pueblo de Venezuela: La Revolución Bolivariana y todo su legado y sus líderes serán sacrificados en una transición hacia un futuro que nace deforme por una supeditación vergonzosa -para no decir miserable- al gobierno de Estados Unidos, nada menos que al peor de los desgobiernos de los mejores y más justos que también merecería esa nación.Ojala, respetado Pérez Pirela, hermano de sueños y de causas en la rebelión latinoamericana y en la Red en defensa de la humanidad, estas diletancias mías no sean más el resultado de mi incapacidad y desconocimiento.para entender la real situación de esa patria y pueblo tan queridos…Como el Che, en los nuevos campos de batalla llevaremos la fe que nos inculcaron…. Viva Venezuela…

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