Chile. Nuevos intentos de secuestrar la potestad constituyente

Chile atraviesa por una crisis profunda caracterizada por la falta de credibilidad en sus instituciones políticas. No hay confianza en las instituciones ni en sus agentes. Y lo peor: gran parte de los actuales parlamentarios son culpables de lo que hoy sucede. No son, por tanto, los indicados a señalar las formas de salir de una crisis que ellos mismos han provocado.

Extrema derecha francesa y «centro-izquierda» chilena

Podría esperarse, dado todo lo anterior y que en nuestro actual gobierno los principales ministros son todos destacados dirigentes de partidos de la ex Concertación, que una nueva delegación del antiguo Frente Nacional (hoy, Agrupación Nacional) que nos visitara expresara también una gran sorpresa -¡ya que, además, ahora se encontraría con un gobierno con varios ministros comunistas!- al constatar que en materias económico-sociales ellos continúan estando más a la izquierda que nuestra “centro-izquierda”…

Alianza Espacial Chile – Israel: Un absoluto fiasco

Y en Chile no es posible estar ajenos a exigir que el nazisionismo, esta entidad israelí ocupante y colonizadora cumpla el derecho internacional, lo que nos obliga a no generar acuerdos con criminales y terminar con aquellos ya establecidos en todos los ámbitos. Aplicar desde ya como sociedad la adscripción a la campaña global de Boicot, Desinversión y Sanciones que efectivamente castigue al ente criminal israelí y permita generar un apoyo significativo en el camino de la autodeterminación para el pueblo palestino.

Bolivia. La fiesta del poder

Estas fiestas de fin de año son una muestra perversa de lo que señalamos, pues se ha se desatado una competencia para demostrar “quién la tiene más alto». Con un toque freudiano, se presenta “el árbol de navidad más alto” de Bolivia en los municipios de Cochabamba, El Alto, La Paz, siendo que la tragedia por el descuido de los Alcaldes de Cochabamba y La Paz debería llamar al recato y la austeridad, pero el circo, históricamente aplaca los ánimos belicosos y encubre los charcos corruptos de la gestión del poder.