Colombia. Sí hay futuro con poder popular
En respuesta es posible convertir este amenazante retorno de viejas ‘horribles noches’, en un momento de oportunidad popular para hacer historia nuevamente, no desde las urnas, sino desde las calles.
En respuesta es posible convertir este amenazante retorno de viejas ‘horribles noches’, en un momento de oportunidad popular para hacer historia nuevamente, no desde las urnas, sino desde las calles.
Las fronteras se derriten al paso de los intereses capitalistas. ¡Qué bueno sería que se disolvieran para un continuum de la vida de los territorios!
No se trata únicamente de gasolina o diésel. Se trata de definir quién controla los recursos estratégicos y quién obtiene las ganancias derivadas de una crisis que golpea diariamente a millones de bolivianos.
La revolución de las trece colonias británicas de Norteamérica, los futuros Estados Unidos de América, fue un proceso encabezado por las élites coloniales que se fundamentó en la ideología y valores clasistas, racistas y religiosos de la época.
por Arthur González. Las razones de la conducta anticubana, reforzada actualmente bajo la administración de Donald Trump y especialmente por el secretario de Estado Marco Rubio, está sustentada en la añeja política yanqui contra el sistema socialista…
La izquierda del siglo XX heredó, casi sin cuestionarlo, el tiempo lineal del progreso: la historia avanza hacia adelante, hacia la emancipación, y las derrotas son obstáculos en el camino recto.
Hito necesario en cuanto bien social, bienvenido fertilizante en la construcción comunitaria, y oasis desde el que resistir, para quienes nunca dejaremos de llevar bien alto las banderas de Memoria, Verdad y Justicia.
Se busca dar una condena ejemplificadora para amedrentar a las comunidades que reclaman sus derechos territoriales.
Muy a pesar del triunfalismo electoral que acompañó el espíritu proselitista de la primera vuelta, hoy estamos frente a las contradicciones del proceso electoral y los límites del modelo de gestión del progresismo colombiano de la profunda crisis nacional.
La abogada María Rivera, defensora de Pelentaro Llaitul y Jorge Caniupil, explicó que durante las extensas jornadas de juicio no fue presentada ninguna prueba directa que permita vincular a sus representados —ni a los demás acusados— con la ejecución material de los hechos descritos en la acusación.