Chile. Cuando mis jefes marchaban contra el sistema
El neoliberalismo chileno logró algo particularmente eficaz, producir sujetos capaces de criticar el sistema mientras se forman para administrarlo.
El neoliberalismo chileno logró algo particularmente eficaz, producir sujetos capaces de criticar el sistema mientras se forman para administrarlo.
Qué olvido vistió a Vietnam, Namibia, el Congo, Burkina Faso contra el recuerdo cubano pulso a pulso con sus luchas.
Desde los sectores indígenas, campesinos, feministas y de izquierda, las propuestas neoliberales se perciben como una amenaza que podría recentralizar el poder económico, reducir las políticas redistributivas y sociales y debilitar los derechos colectivos y de las mujeres.
El actual mandatario boliviano quiere borrar de la historia este pasado de lucha y en una pose desafiante ha señalado que es momento para definir entre “el pasado o la patria”, sin tomar en cuenta que ese pasado es el presente de los pueblos indios e indígenas.
Es el mandatario de las nuevas derechas latinoamericanas que más rápido perdió legitimidad, y enfrenta un levantamiento popular cuyas causas hay que entender en las primeras medidas de gobierno, en su débil estructura política y en las características emancipatorias de los movimientos populares bolivianos.
«Consideramos que distintos actores intentan agrandar artificialmente su imagen para instalar una sensación de éxito gubernamental y desviar la atención de la crisis estructural existente en la Macrozona Sur.»
El caso del Lonko Guillermo Ñirripil no es un hecho aislado, sino que se inserta en una problemática estructural que ya fue objeto de condena por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), evidenciándose las vulneraciones a los estándares internacionales y agravando el daño a la identidad cultural y espiritual de personas de pueblos originarios privados de libertad.
«Como pueblo, en nuestro desenvolvimiento, en nuestro combate por sobrevivir, nos encontramos con fenómenos como el extractivismo que confrontan directamente con nosotros. Las hidroeléctricas, forestales, la minería de ‘tierras raras’, son los intereses y capitales que nos arrebatan nuestro territorio. Y nosotros nos levantamos en contra de esas industrias que se contraponen a nuestra cosmovisión y espiritualidad. Esas contradicciones irreconciliables nos han llevado hasta la situación actual.»
De lo que se trata en el Manifiesto de Palantir es de la constitución de un orden mundial reorganizado, en el que quienes piensan y les dicen a los políticos cuándo y cómo deben actuar son un puñado de tecnomagnates
Uno de los mecanismos más efectivos de esta dinámica, es la saturación informativa acompañada de una intensificación emocional.