Fidel y la Cultura
por Elier Ramírez Cañedo.
por Elier Ramírez Cañedo.
El fascismo no es más que uno de los disfraces del capital ante las situaciones socioeconómicas difíciles que podrían posibilitan la Revolución. Mientras ésta no triunfe, seguirá el capital reconcentrándose, hasta que una docena de megaempresas acaparen la casi totalidad de la propiedad mundial.
Hoy en día vemos una cuasi acumulación titánica del poder económico privado tanto entre los bloques del mundo unipolar como en los del multipolar: el Mercosur, el BRICS, el ASEAN, los No Alineados. En la medida en que el capitalismo avance en la tarea de eliminar a sus adversarios, bajo las más diversas máscaras y disfraces tendremos un cada vez más unitario bloque fascista de hiperconcentración política y económica golpeando con todas las tácticas y estrategias imaginables a la humanidad.
A pesar de que se vivieron momentos tristes y difíciles, se llamó a la unidad del gran Pueblo Nación Mapuche. Desde el Trintri Mallin fue acompañado con dolor, pero con orgullo, que toma más fuerza con cada explosión de las Pu tralca, que también se hicieron presentes.
Amorós escogió investigar la historia de un revolucionario caído a los 30 años, dirigente de un partido que constituyó la primera línea de resistencia hasta los inicios de los ´80 y luego se dividió fatalmente.
Fue emotiva la conmemoración a los caídos que realizaron los Diablos Rojos en medio del Puente Bulnes, así como su llegada a la Plaza Joan Alsina del Memorial del Puente Bulnes, donde se bailó, cantó y gritó por los ejecutados y desaparecidos, por Salvador Allende, Víctor Jara y Alonso Verdejo. Se contó con artistas comprometidos con la Memoria y Resistencia.
En la escena final, una virgen semidesnuda y ensangrentada acompaña a José Durán en sus últimos segundos de vida, lo cual resultaría una secuencia que de cierta forma es una premonición de la historia de Chile, ya que poco tiempo después de finalizada la película, se produce el golpe de Estado de 1973, impidiendo el estreno de la película en en país.
Hay quien entiende, pero piensa que no es a él al que le va a pasar.
Exiliado en París, donde muchos de los escritores y artistas alemanes expulsados por la persecución nazi intentan permanecer activos y apoyarse mutuamente, Benjamin se mantiene sin embargo distanciado de ellos.
El desaparecimiento puede haber ocurrido muchas veces en los conflictos, en las guerras; pero el desaparecimiento como una metodología del poder dictatorial -que existe en la época actual- no es producto del azar o de una desgracia, es una metodología pensada y fríamente ejecutada desde el poder, con crueldad, con soberbia, con desprecio. Ella constituye el paradigma de la Agresión Humana.
Entonces, habrá que sacarnos al capitalismo de encima.