Gaza: Genocidio por hambre
El director de UNRWA, Philippe Lazzarini, lo ha definido así: “La gente de Gaza no está ni viva ni muerta, son cadáveres andantes”.
El director de UNRWA, Philippe Lazzarini, lo ha definido así: “La gente de Gaza no está ni viva ni muerta, son cadáveres andantes”.
Y aquí estamos. Tan parecidamente al desastre europeo de hoy, con el fascismo resurgente, la pobreza que crece y la democracia como papel p’al culo.
La recientemente republicada novela Camelot -de Dauno Totoro Taulis-, de editorial Ceibo, nos remonta a esos convulsionados años 60, plena Guerra Fría. Por sus intensas páginas transitan personajes históricos como el entonces senador socialista y luego presidente Salvador Allende Gossens; la diputada comunista María Maluenda; el presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy; el secretario de defensa norteamericano Robert McNamara; el jefe del Departamento Latinoamérica de la Casa Blanca y luego embajador en Chile Ralph Dungan; el sociólogo y analista político Rex Hopper; y muchos otros.
Por Alberto García Watson Parece que en Gaza se ha inaugurado un nuevo plan nutricional, morirse de hambre como política de seguridad. Israel, esa supuesta democracia moderna y vibrante, ha reinventado el concepto de guerra. Ya no hacen falta cámaras de gas, basta con cerrar los pasos fronterizos, bombardear panaderías y bloquear la entrada de harina.…
Este sábado 26 de julio de 2025, a partir de las 15:30 horas, en el local de Las Urracas de Emaus, José Besa 1481, Quinta Normal, Santiago, Chile; le rendiremos homenaje a esos trabajadores cupríferos brutalmente masacrados, por la canalla golpista, así como a revolucionarios caídos en la gesta de la revolución cubana.
Su partida deja un vacío imposible de llenar, pero también un ejemplo luminoso de integridad, pensamiento profundo, solidario y su eterno compromiso con la justicia.
¿Cómo se puede tener credibilidad cuando se hacen afirmaciones del tipo “el capitalismo está estancado desde hace 50 o 100 años»? Semejantes afirmaciones pueden convenir al mantenimiento de sectas, pero son insostenibles en cualquier debate con los ideólogos y apologistas del capitalismo. No hay manera de disimular esta indigencia teórica con slogans, y menos todavía con las descalificaciones personales (oportunista, revisionista, y semejantes) que usualmente circulan en la izquierda.
“Esta es la libreta de mi padre, obrero metalúrgico en Tánger, estibador en Marsella, ciudadano de la República. Él no tenía las palabras para defenderse. Yo las aprendí, no para mí, para él, para Uds.”
La inmensa mayoría de las madres de los 119 fallecieron a lo largo de 5 décadas de búsqueda y lucha ante una justicia sorda.
La heroica resistencia palestina está a su vez en un plano de ebullición, porque más allá de lo horroroso que puede ser el genocidio sobre los territorios de Gaza y Cisjordania, hay un elemento que destaca con fuerza: la fortaleza de la lucha por la reconstrucción de un pueblo ocupado, la lucha por la defensa y recuperación de los territorios, tal como lo ha hecho nuestro pueblo mapuche históricamente.