Bolivia. Arturo Murillo, ex miembro de régimen golpista, es condenado en EEUU a 7 años de prisión por soborno internacional y lavado de dinero

En el transcurso del golpe de Estado, el ahora preso Arturo Murillo ordenó la adquisición a una compañía brasileña de armas represivas para usarlas contra el pueblo democrático y movilizado de Bolivia que salió a las calles a intentar resistir la asonada urdida por la ultraderecha y los enemigos del bien común y los derechos sociales. Pues las armas que compró, además, iban con un sobreprecio de 2,3 millones, dinero que fue ingresado a cuentas de bancos estadounidenses para beneficio de Murillo y compañía.

India: La lengua de los Dioses

por Guadi Calvo El Primer Ministro indio, Narendra Modi, está dando un nuevo pasó, para la instauración del supremacismo hindú, lo que se conoce como Hindutva, una idea de imposición a los 1400 millones de ciudadanos indios, de los conceptos de la religión hinduista. Que, si bien es mayoritaria, está muy lejos de ser absoluta,…

Formación de la militancia comunista y revolucionaria

por Iñaki Gil de San Vicente Sin duda, la tarea de presentar esta obra –Manual de militancia dentro y fuera de la cárcel: Georges Ibrahim Abdullah– publicada por Boltxe Liburuak y cuyo autor es Saïd Bouamama, es una de las que más me ha impactado, porque es una de las que más me ha gustado escribir y porque,…

Vaticano, autoritarismo y antisemitismo (XI)

Y también muy revelador del exacto grado de conocimiento que tenía el Vaticano sobre la enormidad de las atrocidades nazis contra los judíos, es un memorándum de la Secretaría de Estado, fechado el 5 de mayo de 1943: “Judíos. Situación horrenda. En Polonia había antes de la guerra, cerca de cuatro y medio millones de judíos; se calcula que hoy quedan solamente 100.000

Los trotskistas y la resistencia en la Segunda Guerra Mundial

La gente no luchaba porque fuera chovinista. La gente luchaba porque tenía hambre, porque estaba sobreexplotada, porque había deportaciones masivas de mano de obra esclava a Alemania, porque había matanzas masivas, porque había campos de concentración, porque no había derecho a huelga, porque los sindicatos estaban prohibidos, porque se encarcelaba a comunistas, socialistas y sindicalistas.