Chile. Una tarea pendiente: reconocer las Semillas de Dominio Público
La norma despeja el terreno para impedir la libre circulación libre de semillas, y fortalecer el agronegocio
La norma despeja el terreno para impedir la libre circulación libre de semillas, y fortalecer el agronegocio
El riesgo es evidente: mientras las mayorías soportan los costos de la inflación, la incertidumbre y el deterioro del poder adquisitivo, determinados grupos económicos buscan convertir la coyuntura en un mecanismo para ampliar privilegios y consolidar posiciones de ventaja.
«Las inmobiliarias y grandes dueños de terrenos han encontrado en el recurso de protección un camino rápido para evitar los procedimientos ordinarios, el debate probatorio, la individualización de los ocupantes y la defensa de las familias.»
Cabe destacar que el fiscal Enrique Vásquez estaba altamente cuestionado por haber sido mencionado en informes parlamentarios y por su rol en la Operación Huracán
En este marco histórico, los pueblos protagonizan nuevas experiencias para habilitar imaginarios alternativos que sustenten proyectos en contra y más allá del capitalismo.
El desafío consiste precisamente en reconstruir esa articulación. No se trata de sustituir unas organizaciones por otras ni de imponer una única forma de hacer política. Se trata de recuperar la capacidad de construir un bloque histórico donde converjan el movimiento obrero, las comunidades indígenas y campesinas, los sectores urbanos populares, la juventud, las mujeres organizadas, los intelectuales comprometidos y las nuevas generaciones que rechazan el neoliberalismo.
En respuesta es posible convertir este amenazante retorno de viejas ‘horribles noches’, en un momento de oportunidad popular para hacer historia nuevamente, no desde las urnas, sino desde las calles.
No se trata únicamente de gasolina o diésel. Se trata de definir quién controla los recursos estratégicos y quién obtiene las ganancias derivadas de una crisis que golpea diariamente a millones de bolivianos.
La revolución de las trece colonias británicas de Norteamérica, los futuros Estados Unidos de América, fue un proceso encabezado por las élites coloniales que se fundamentó en la ideología y valores clasistas, racistas y religiosos de la época.
La izquierda del siglo XX heredó, casi sin cuestionarlo, el tiempo lineal del progreso: la historia avanza hacia adelante, hacia la emancipación, y las derrotas son obstáculos en el camino recto.