Chile. Lo que hay que pensar del sufragio universal
¿Quién pudiese pensar que el insigne escritor no estuviese ofreciéndonos un cuadro muy realista –ni siquiera impresionista…– del próximo parlamento, para no hablar del próximo führer?
¿Quién pudiese pensar que el insigne escritor no estuviese ofreciéndonos un cuadro muy realista –ni siquiera impresionista…– del próximo parlamento, para no hablar del próximo führer?
Hoy en día, casi el 50% de los adultos en Estados Unidos han tenido un familiar directo encarcelado. Entre los afroestadounidenses, esa proporción se eleva a 63%. Las familias afroamericanas también gastan dos veces y media más que las familias blancas en mantener a sus seres queridos encarcelados.
Juan Muñoz Alarcón, ex militante socialista se había distanciado del Partido en 1973 acusando corrupción al interior del mismo. Tras hacer continuas denuncias en la prensa de la época fue contactado por militares sediciosos quienes –en sus palabras- “Me escondieron, me alimentaron, porque me encontraba prácticamente en las últimas consecuencias”
Según la visión de los Zaliasnik a esos seres humanos dignos que luchan contra el nazisionismo hay que neutralizarlos. Así lo sostienen los “elegidos” que equivale, sin lugar a duda, a un llamado a exterminarlos, en la jerga militar de los genocidas israelíes, a los cuales tanto defiende la comunidad judía sionista chilena de la cual participa este abogado.
Organizaciones calificaron con rojo examen de Chile ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU
Nuestra América exige compromiso, unidad, claridad de pensamiento y acción decidida. En este momento decisivo, la lucha no es solo de un país, sino de todo un continente que se niega a ser saqueado y humillado.
Poinsett representaba la extensión de esta lógica hacia el ámbito estadounidense. Su formación en Edimburgo y Woolwich, su condición de «activo masón del rito de York», y su designación como «agente especial» evidencian la articulación de una red transnacional anglosajona que operaba coordinadamente en América Latina.
Egaña pensaba en ejércitos unidos, soberanía compartida, dignidad colectiva. Su historia es la de un visionario que intentó evitar exactamente lo que hoy padecemos: la división que nos hace vulnerables. Pero su propuesta era disruptiva: una Confederación Latinoamericana de Defensa Común que hiciera imposible la intervención extranjera.
«Asistimos a la actuación descarada de una potencia política y militar que a dentelladas supremacistas, coloniales e injerencistas busca arrodillar a los pueblos latinoamericanos según sus intereses, enemigos de la humanidad»
Patroncitos, ahí sí se acabarán las risas
pues los muros han de caer
y de la ciudad se hará campo raso,
sólo un hotel harapiento se salvará de todo roce.
Y preguntarán: “¿quién será, pues, el que vive allí?”
Y esa noche habrá un griterío frente al hotel.
Y preguntarán: “¿por qué se ha salvado sólo el hotel?
Y por la mañana me verán a mi pasar por la puerta.